El sismo que sacudió el sur de Filipinas el pasado lunes 10 de junio y dejó decenas de muertos también elevó el fondo marino en algunas zonas costeras y pone en peligro los arrecifes de coral, anunció este domingo el Ministerio de Medio Ambiente.
“Levantamiento de la costa”
El temblor de magnitud 7,8 dejó al menos 61 muertos y 40 desaparecidos, según el último balance de la agencia nacional de gestión de catástrofes.
Lea más: Día Global del Viento: fuerza que ordena el clima, sostiene ecosistemas y puede devastar
Dos días después, los habitantes de la isla de Mindanao (sur) alertaron de un “levantamiento de la costa” y en algunos puntos la línea costera ganó hasta 200 metros de tierra, indicó el Ministerio.
Según el instituto filipino de vulcanología y sismología el desplazamiento de la fosa de Cotabato, a unos cincuenta kilómetros de Mindanao, “ha empujado hacia arriba ciertas partes de las costas de Sarangani y Davao Occidental (...), haciendo emerger el fondo marino antes sumergido”.
“El levantamiento cartografiado es de unos dos metros”, según la misma fuente.
Lea más: El permafrost dejará de absorber carbono y empezará a emitir CO₂ hacia 2050
La oficina regional del Ministerio de Medio Ambiente difundió imágenes que muestran corales al aire libre, cubiertos de peces muertos y flora marina.
