Según el medio, la expansión forma parte de la planificación del programa tripulado chino y responde al aumento de experimentos, cargas científicas y necesidades operativas acumuladas desde la entrada en servicio de la estación.
La Tiangong, compuesta actualmente por el módulo central Tianhe y los laboratorios Wentian y Mengtian, ha desplegado o ejecutado hasta ahora 267 proyectos científicos y de aplicación, añadió CCTV.
El año pasado, la estación incorporó 86 nuevos experimentos en órbita, recibió unos 1.179 kilos de material científico, devolvió alrededor de 105 kilos de muestras y generó más de 150 terabytes de datos.
El plan de ampliación contempla en una primera fase añadir un nuevo módulo multifuncional, lo que permitiría aumentar los puntos de acoplamiento, facilitar la presencia simultánea de varias naves y ampliar las zonas destinadas a experimentos, almacenamiento y actividades extravehiculares.
Expertos citados por CCTV señalaron que el crecimiento de la actividad científica ha llevado a una saturación gradual de los espacios y equipos disponibles, al tiempo que el incremento de misiones de carga y rotación de tripulaciones exige más margen operativo y capacidad de respuesta ante contingencias.
La ampliación también busca hacer que las condiciones de vida y trabajo de los astronautas sean "más cómodas", en un momento en el que China avanza hacia estancias más prolongadas en órbita y prepara misiones con una mayor presencia humana.
La misión Shenzhou-23, actualmente en la Tiangong, incluye el primer experimento del programa tripulado chino para mantener a uno de sus integrantes durante un año en el espacio, aunque las autoridades todavía no han precisado cuál de los tres astronautas será seleccionado.
En fases posteriores, la estación podría incorporar nuevos módulos hasta formar una estructura de seis secciones y alcanzar una masa de hasta 180 toneladas, frente a las aproximadamente 90 actuales, según el diseñador jefe del sistema de la estación espacial, Yang Hong, citado por la cadena.
La expansión se enmarca en la estrategia china de consolidar la Tiangong como plataforma científica de larga duración y como base de verificación tecnológica para futuras misiones, incluidas las vinculadas al objetivo de llevar astronautas chinos a la Luna antes de 2030.
