Aclaran un misterio de décadas sobre cómo los parásitos de la malaria invaden las células

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Redacción Ciencia, 30 jun (EFE).- La malaria sigue matando a unas 600.000 personas al año, la inmensa mayoría de ellas niños pequeños del África subsahariana. Ahora, un equipo científico ha logrado resolver un misterio de décadas sobre cómo los parásitos invaden las células humanas, hallazgos que abren la puerta a mejorar los tratamientos.

Los detalles se publican en la revista científica Cell, en un artículo que lideran investigadores encabezados por Chi-Min Ho, de la Universidad de Columbia, Estados Unidos.

La enfermedad de la malaria comienza con un único acontecimiento, un parásito que irrumpe en un glóbulo rojo. En una persona infectada, se liberan billones de parásitos que invaden el organismo cada 48 horas en oleadas sincronizadas.

Este ciclo rítmico de ruptura y reinvasión provoca las fiebres periódicas por las que se conoce a la malaria.

Desde hace casi medio siglo, los científicos saben que esto es así y que los parásitos de la malaria se introducen a la fuerza en los glóbulos rojos humanos a través de una estructura en forma de anillo denominada "unión móvil" o "unión transitoria".

Lo que nadie lograba averiguar era cuál era su función real. La estructura se forma, cumple su función y se disipa en tan solo 60 segundos; desaparece antes de que nadie pueda observarla de cerca, explica un comunicado de la universidad.

Lo que los investigadores consiguieron ahora es captar la unión móvil en plena acción. Al congelar los parásitos en el momento inicial de la invasión y extraer el complejo intacto directamente de la célula, el equipo obtuvo la primera imagen en alta resolución de su estructura tridimensional.

Y lo que observaron echó por tierra una hipótesis que llevaba décadas vigente sobre cómo se introduce el parásito. En lugar de ser una "puerta" pasiva, la unión móvil resulta ser una máquina molecular que remodela activamente la membrana de la célula huésped para ayudar al parásito a abrirse paso hacia el interior.

El artículo de Cell detalla cómo el equipo obtuvo la estructura y luego la utilizó como modelo para diseñar, partiendo de cero, una miniproteína que bloquea la invasión. Se trata de una prueba de concepto para un nuevo tipo de fármaco contra la malaria.

Si bien necesitará un refinamiento considerable antes de que pueda probarse en personas, demuestra una nueva y prometedora estrategia.

"Una vez que pudimos ver la diana en su entorno real, diseñar algo para bloquearla se convirtió en un problema abordable", describe una de las autoras del estudio, Daphne Kaxiras, quien añade: "Esa es la parte en la que estamos más deseosos de seguir trabajando".

El enfoque de los investigadores de Columbia, que consiste en obtener imágenes de complejos frágiles capturados directamente del organismo y utilizarlas para orientar el diseño, podría aplicarse a muchos otros parásitos y patógenos que son notoriamente difíciles de estudiar, agrega la universidad.