La decisión, adoptada por dos jueces a uno, rechazó el argumento de Anthropic que defendía que la prohibición de sus modelos Claude era arbitraria.
"El Departamento contaba con amplio respaldo para concluir que la continua integración de Claude en los sistemas de información del Departamento, ya sea por parte del Departamento o de sus contratistas, representaba un riesgo para la seguridad nacional amparado por la ley", escribió el juez Gregory Katsas en la opinión mayoritaria del tribunal.
El Pentágono catalogó el pasado mes de marzo a Anthropic como un riesgo que amenazaba la seguridad nacional de Estados Unidos.
Anthropic pidió al Pentágono que su tecnología no se utilizara en armas letales totalmente autónomas ni para la vigilancia masiva de estadounidenses, mientras que el Departamento insistía en que se le permitiera utilizar el sistema para "todos los usos legales".
Desde entonces, la relación entre la Casa Blanca y la empresa de IA se ha vuelto tensa.
El último episodio fue el choque entre Trump y el director de Anthropic, Dario Amodei, que pidió explícitamente que la industria de la IA redujera el ritmo al que aumentan las capacidades de los modelos más avanzados.
El presidente de Estados Unidos se opone a esta tesis e insiste en avanzar el desarrollo de la IA en el marco de la carrera tecnológica con China.
