Durante su intervención de apertura en San Francisco, el consejero delegado de la tecnológica, Sam Altman, defendió que la evolución de la inteligencia artificial (IA) debe concebirse como un nuevo "Renacimiento" creativo y de descubrimiento, rechazando comparaciones con una "Revolución Industrial" que reduzca a los trabajadores a meros engranajes de un sistema de producción.
Este verano saltaron las alarmas sobre el futuro de la humanidad ante el avance de la IA, después de que un investigador de Anthropic y exempleado de OpenAI anunciara su dimisión por sus preocupaciones sobre la falta de responsabilidad de la empresa y sus competidores en el desarrollo de estos modelos.
Paralelamente, los modelos de OpenAI realizaron acciones no autorizadas para vulnerar los sistemas de otra empresa de IA, Hugging Face.
Antes del inicio del evento, Altman le restó importancia a esta marcha atrás y dijo a CNBC que su empresa "a menudo" desarrolla modelos que, al probarlos, no cumplen sus estándares, con lo que se modifican y se lanzan "más adelante".
Altman, además, enfrió las expectativas financieras al asegurar a CNBC que no tiene un calendario definido para sacar la compañía a bolsa, subrayando que acelerar una oferta pública de venta mientras la tecnología se transforma entraña riesgos y desvía la atención de su misión central y de los estándares de seguridad.
El anuncio estelar de la cita fue Dots, una plataforma de agentes personalizados concebidos para asumir de forma autónoma tareas continuadas y flujos de trabajo completos, desde la gestión de bandejas de entrada y calendarios hasta la emisión de facturas o la resolución de errores de código.
No obstante, la presentación en el escenario no estuvo exenta de contratiempos, ya que uno de los agentes falló al intentar ejecutar la orden que se le había encomendado, y otra de las demostraciones requirió ingresar las instrucciones manualmente mediante el teclado tras registrarse un fallo en el sistema de comandos de voz.
OpenIA anunció esta martes un nuevo nivel de suscripción denominado Pro 500 por 500 dólares mensuales, diseñado para desarrolladores y empresas con altas demandas de procesamiento, al tiempo que reabrió el acceso a su nivel de 200 dólares.
El plan prémium incluye el modo Ultrafast, una tecnología capaz de multiplicar hasta por ocho la generación de código en la herramienta Codex y por seis la velocidad de respuesta en su interfaz de programación de aplicaciones.
Apenas una semana después de desvelar el modelo GPT-6 Sol, la compañía lanzó GPT-6.1 Sol orientado a tareas de alta complejidad y habilitó extensiones que permiten a terceros integrar aplicaciones completas en paneles laterales de la plataforma.
A las puertas del recinto de Fort Mason -un antiguo fuerte del Ejército situado en la Marina de San Francisco donde se celebró el evento-, más de una docena de colectivos sindicales y sociales protestaron contra las consecuencias laborales y energéticas de estas tecnologías, y los contratos públicos.
Mientras, en Washington, el presidente de OpenAI, Greg Brockman, participaba en una reunión de alto nivel en la Casa Blanca con Donald Trump y otros líderes del sector tecnológico para debatir los marcos de gobernanza y autorregulación de la industria.
