Cinco años y diez gramos de tierra: la misión japonesa para entender las lunas de Marte

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Tokio, 18 oct (EFE).- Japón se prepara para lanzar este martes de madrugada su misión de exploración de las lunas de Marte (MMX), con la que espera convertirse en el primer país en recolectar muestras de la superficie de Fobos, el satélite más grande y más cercano de los dos que orbitan el planeta rojo.

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La misión durará cinco años y, si triunfa, se saldará con la recolección de apenas 10 gramos de material de la luna marciana, además de mediciones y datos de la atmósfera de Marte y de Deimos, su otro satélite.

El investigador principal de la misión, Kiyoshi Kuramoto, explicó a EFE que la formación de Fobos continúa siendo una "pregunta abierta" de la ciencia planetaria y que las muestras obtenidas en su superficie ayudarán a responderla.

"Dos hipótesis principales explican el origen de las lunas de Marte: el escenario de captura y el escenario de un impacto gigantesco. El análisis de muestras puede determinar cuál de estos escenarios dio lugar a Fobos", detalló el científico.

Pero más allá del origen de las lunas marcianas, el proyecto aspira a revelar los procesos por los que Marte y otros planetas del sistema solar obtuvieron agua y materiales clave para el desarrollo de la vida.

Hidenori Genda, científico planetario y profesor en el Instituto de Ciencias de Tokio, dijo a EFE que le interesa especialmente descubrir si Fobos proviene de las regiones más lejanas del sistema solar.

"Si este es el caso, las muestras podrían proporcionar pistas importantes sobre cuándo y cómo se transportaron materiales volátiles —incluidos agua y compuestos orgánicos— desde el sistema solar exterior hacia el sistema solar interior, donde se formaron la Tierra y Marte", aseguró.

El lanzamiento de la sonda está previsto para las 04.41 hora local de este martes (19.41 GMT del lunes). El vehículo viajará a bordo de un cohete H3 de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), desde el Centro Espacial de Tanegashima, al sur de la isla japonesa de Kyushu.

Si todo sale bien, la sonda comenzará un viaje de un año hacia el sistema marciano, donde entrará en una órbita cuasisatelital alrededor de Fobos. Allí realizará observaciones detalladas de Fobos y de Deimos, además de recoger 10 gramos de muestras en el satélite mayor.

Según los detalles del proyecto, la sonda abandonará el sistema marciano en 2030 y comenzará un viaje de un año de vuelta a la órbita terrestre, donde separará su cápsula de reentrada, que aterrizará en Australia.

El equipo de la misión, liderada por JAXA pero en la que participan también las agencias espaciales de Estados Unidos (NASA), Europa (ESA) y Australia -además de los centros espaciales de Francia y Alemania-, aprovechará la experiencia lograda en otro proyecto japonés para recolectar muestras espaciales: la sonda Hayabusa 2.

Aquel vehículo, lanzado en 2014 para recoger muestras del asteroide Ryugu, consiguió depositar su cápsula en Australia en 2020 después de aterrizar con éxito en dos ocasiones sobre la superficie del cuerpo celeste.

La recolección de muestras espaciales "es un sector en el que Japón puede tomar la delantera frente a otras naciones", aseguró a EFE Kazuto Suzuki, profesor de la Universidad de Tokio especializado en políticas científicas y tecnológicas.

Suzuki explicó que tanto la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, como miembros clave del partido gobernante tienen experiencia en el ámbito de la política espacial, y la industria aeroespacial es uno de los sectores clave en la estrategia de crecimiento del Gobierno japonés.

Además de ayudar a los científicos a entender mejor la historia de la formación de Marte y sus lunas, la misión MMX presenta una oportunidad: sentar las bases de la futura exploración del planeta rojo.

"Debido a la proximidad de Fobos a Marte —a solo unos 6.000 kilómetros de la superficie marciana—, el satélite se considera un posible lugar para establecer una base de tránsito destinada a una futura misión humana", explicó Kuramoto, el investigador principal de MMX.

Genda, el profesor del Instituto de Ciencias de Tokio, destacó que el proyecto no busca simplemente viajar al sistema marciano, sino recolectar muestras y volver, algo que no se ha logrado hasta ahora.

"Las tecnologías y la experiencia adquiridas al viajar al sistema marciano y regresar a la Tierra aportarán conocimientos valiosos para futuras misiones humanas", explicó.

Así, los datos recopilados durante el viaje, como información detallada sobre la topografía, la composición y las propiedades de la superficie y el entorno en Fobos, podrían ser clave para diseñar este futuro puesto de avanzada.