Desde la oficina de monitoreo hidrometeorológico de la ciudad de Encarnación advierten de la posibilidad de anegaciones en la capital departamental en caso de que se den condicionantes puntuales relacionadas con el nivel del río y la cantidad de lluvias.
El director de Gestión y Reducción de Riesgo, ingeniero Victoriano Vázquez, explicó que Encarnación no sufriría un desborde del río Paraná. Entre la cota del embalse, a 83 metros sobre el nivel del mar, y el nivel de la defensa costera (84,5 m) existe una diferencia importante.
No obstante, refirió que el 95 % de la lluvia que cae en el microcentro no se infiltra en los suelos, es decir, termina en los cauces hídricos. Si el nivel del río sube a niveles críticos, el problema no será el nivel del río, sino que las aguas no encontrarán salida hacia los arroyos y, en consecuencia, generarán anegaciones urbanas.

Vázquez explicó que el nivel del río depende de la interacción entre la apertura de las compuertas en Itaipú y Yacyretá. En caso de que un caudal importante llegue desde Iguazú e Itaipú, tendremos 24 horas para alertar a la población de posibles zonas de riesgo por raudales o inundaciones urbanas, manifestó.
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Más lluvias de lo habitual
La ingeniera Jaqueline Petta, del Centro de Operaciones de Emergencia, detalló que solamente en el mes de octubre se acumularon más de 200 mm de precipitaciones. Las previsiones indican que hasta el próximo fin de semana se podrían registrar lluvias con acumulados de hasta 100 mm, de acuerdo con el Boletín Especial de la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH).

El promedio trimestral habitual es de 300 mm, cifra que será ampliamente superada, según las previsiones sobre el desarrollo del fenómeno climático El Niño.
La regularidad con la que se presenten las precipitaciones intensas también puede contribuir a que se saturen los suelos, haciendo que el porcentaje de absorción sea menor durante las siguientes tormentas.
Sobre los barrios que suelen tener anegaciones, como Fátima, Sagrada Familia o Chaipe, explicaron que, a diferencia de episodios anteriores, estas podrían durar más tiempo, por lo que será crucial estar alerta y evacuar las zonas en caso de que se registren muchas precipitaciones continuas.
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Verano difícil
Sobre la temporada alta de verano, Vázquez refirió que los estudios apuntan a que el periodo más álgido de El Niño puede darse en diciembre. Detalló que existen protocolos de seguridad para las actividades que se desarrollan al aire libre.
Ante posibles tormentas, recomendaron a los turistas estar atentos a los pronósticos y seguir las indicaciones de los funcionarios. “Si hay alertas de tormentas, habrá que despejar las playas o suspender eventos”, refirió.
Puntualizó que trabajarán con todos los sectores para prever las acciones necesarias ante contingencias, pero esperan que no se produzcan fenómenos fuertes. “Este año, en tres ocasiones los vientos superaron los 100 km/h”, sostuvo. Es decir, otro de los factores que se deben tener en cuenta son las tormentas con vientos, actividad eléctrica o la posibilidad de caída de granizo.
