“Soy una persona ciega y, como todos los días, este jueves último, me dirigía a mi lugar de trabajo cuando sufrí una fuerte caída al introducir uno de mis pies en un medidor de la Essap que se encontraba completamente destapado sobre la vereda”, comenta Lucía Brítez.
“Como puede apreciarse en la fotografía que acompaña esta denuncia, este no es un hecho aislado, sino una situación que pone en riesgo permanente a quienes transitan por el lugar”, agrega.
“Afortunadamente no sufrí ninguna fractura, pero el accidente me dejó un fuerte golpe en el pie y en la cabeza, además del enorme susto que me tocó pasar. La caída pudo haber tenido consecuencias mucho más graves”, concluye.
