El doctor Jaroslav Bartak alertó sobre una emergencia médica por expansión de virus a los empleados de la embajada, momento que fue aprovechado para captar algunas imágenes dentro el lugar, para incluirlas en una película para adultos, según la publicación en el portal elEconomista.es
El edificio oficial sirvió de set de filmación de una película para adultos que presentaría tomas de alto contenido sexual con monjas, pecadores y hasta un cardenal. Por supuesto, en todos los casos se trataba de actores y actrices.
"Esta persona abusó de nuestra confianza", declaró Monika Vyvodova, portavoz de la embajada. Sin embargo, parece que no es de lo único que se abusó. Además de los cargos por infiltrarse en la Embajada, el doctor enfrenta a cargos por una supuesta violación a una de sus asistentes.