A 36 años del gol de “la mano de Dios” de Maradona

Calificado por muchos como “la gran picardía Sudamericana” y por otros como “la gran falta mundialista”, el histórico gol de Diego Armando Maradona en el mundial de 1986 en el Estadio Azteca de México, donde Argentina venció a Inglaterra, 2 a 1 por los cuartos de final, es una de las jugadas más recordadas en el mundo entero. Ocurrió en la tarde de un domingo 22 de junio.

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Los que vivieron aquel mundial recuerdan con detalles ese partido donde la gran figura fue Diego Armando Maradona.

El argentino fue autor de los 2 goles en ese encuentro: el primer tanto con la mano, el segundo un verdadero gol donde demostró su técnica y notable acción individual. Tras ser consultado sobre la jugada en ese mismo día, el mismo Maradona habría dicho que fue con la cabeza y tras las insistencias declaró que fue “la mano de Dios” la que los ayudó.

Ex mundialistas paraguayos también recuerdan cómo vivieron ese momento.

Roberto “el Gato” Fernández, mundialista albirrojo en 1986

“Fue una picardía de Maradona, levantó la mano y metió el gol. Le sirvió para que Argentina pase a la siguiente fase, eso hoy sería diferente”, señala.

Califica como la picardía de un gran jugador, “lo mejor que tuvo el fútbol mundial”.

“El Gato” estaba en su casa de Asunción, había llegado al país luego de la eliminación de la Albirroja ante Inglaterra y vio esa jugada por televisión.

Para Fernández, la jugada de “la mano de Dios” se dio gracias a que los sudamericanos somos más picaros “por eso sobresalimos sobre los Europeos. Sólo ocurre acá, en Sudamérica, por la viveza que tenemos”.

Julio César Romero “Romerito”, mundialista albirrojo en 1986

Para “Romerito” se trató de una falla garrafal del arbitro y del línea. Pero también destaca la viveza y habilidad de Maradona. “Fue una injusticia muy grande, se vio muy bien”.

Julio César se encontraba en Río de Janeiro, Brasil, donde residía en ese momento, con su familia.

Hace un poco de memoria y recuerda que los brasileños se quejaron mucho y no solo ellos, si no todos en el deporte mundial, “menos los argentinos que dijeron que fue justo”.

Nelson “Pipino” Cuevas, mundialista albirrojo en 2002

Si bien “Pipino” era un niño en 1986, recuerda con detalles aquel Mundial, la influencia de Diego Armando en su carrera y anécdotas del día que lo conoció. Cuevas es el máximo artillero paraguayo en la historia de los mundiales con 3 tantos.

“Mi mamá tenía una despensa y era una de las pocas con TV a color del barrio, así que los vecinos se juntaron en la casa para ver el partido, imposible olvidar”.

Nelson también califica la jugada de “El Diez” como la picardía Sudamericana en su máxima expresión.

Dice que existe un antes y un después de esa jugada dentro del fútbol. Incluso, hace una reseña histórica mencionando el conflicto de las Malvinas que se encontraba en un momento álgido.

“Admiro lo que fue Maradona como futbolista”, señala “Pipino” y recuerda que tras años de seguir su carrera tuvo la oportunidad de conocerlo en el año 2002, en Shanghai.

“Yo vivía en el piso 64 de un edificio, estaba en casa y suena el teléfono. Me dice, soy el Diego bajá, estoy en el lobby. Creí que era una broma y le corté. Volvió a sonar el teléfono y era un amigo argentino. Me dice bajá que estoy con el Diego. Ahí le creí y bajé casi corriendo”, recuerda.

Muchos homenajes recibió Diego Maradona, en vida y también tras su muerte. Hoy, a 36 años de aquella jugada inolvidable para el mundo entero, también anuncian la subasta del manuscrito de la canción “la mano de Dios” de Rodrigo Bueno publicada en febrero del 2000. La misma tiene un precio base de UDS 1.000.000.

Con esa canción, que consiguió récord de ventas en Argentina, “el Potro” se consagró como uno de los más relevantes artistas argentinos de la época.

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