La jornada resultó especialmente dura para Macík, gran dominador de los primeros compases del rally, pero que pagó caro los problemas sufridos en una etapa decisiva antes del parón. Los números reflejan la magnitud del golpe: el checo se encuentra ahora a 35 minutos y 24 segundos del líder, una desventaja muy difícil de revertir en la segunda semana de competición.
Mientras Van den Brink consolida su posición al frente de la general, la pelea por los puestos de honor promete máxima tensión. El checo Aleš Loprais, ganador de la sexta etapa, firmó una actuación de alto nivel que le permitió escalar hasta el tercer puesto provisional. Su victoria parcial confirmó su progresión en el rally y lo devuelve de lleno a la lucha por el podio.
Sin embargo, Loprais apenas cuenta con un margen mínimo y el lituano Vaidotas Žala, segundo en la etapa, se mantiene al acecho y se sitúa a tan solo nueve segundos del tercer clasificado en la general.
