El equipo Toyota ha copado el podio en las dos primeras cotas del Mundial: Montecarlo y Suecia, algo que se no se producía en el Mundial desde 1984, cuando lo logró el equipo Audi Sport sus Quattro A2.
Ahora tratará de hacerlo desde este jueves en el Rally Safari de Kenia, única prueba africana del campeonato y que regresó al campeonato en 2021 tras casi dos décadas de ausencia.
Es una de las carreras más duras y difíciles del Mundial, con unos tramos muy accidentados y con rocas, y otras marcados por la arena blanda. Además, la lluvia puede convertir las pistas, normalmente secas y polvorientas, en barro profundo y resbaladizo.
Los equipos realizan modificaciones en sus coches especialmente para este terreno tan exigente, como la incorporación de sistemas de 'snorkel' para evitar que los motores se queden sin aire al cruzar aguas profundas o arena blanda, explica el equipo Toyota.
Toyota ha ganado las cinco ediciones del Safari disputadas desde 2021, lo que amplía el récord de victorias de la marca japonesa a 13.
Elfyn Evans conquistó la prueba por primera vez hace un año y vuelve a llegar a África como líder del campeonato tras su victoria en Suecia. Tiene una ventaja de 13 puntos sobre Solberg, ganador del Rally de Montecarlo.
En cuanto al resto del equipo, el japonés Takamoto Katsuta es tercero en la clasificación tras terminar segundo en Suecia y cuenta con tres podio en Kenia, mientras que el nueve veces campeón del mundo el francés Sébastien Ogier vuelve a la acción para disputar su primer Safari desde 2023, tras haber ganado la prueba en dos ocasiones (2021 y 2023).
El Safari, con cuartel general en el parque de asistencia del lago Naivasha, dura cuatro días y tiene 350,52 kilómetros cronometrados repartido en 20 tramos.
