Tras partir el sábado desde el cuarto lugar de la parrilla de salida, el equipo que también integraban Jules Gounon y Lucas Auer se encaminaba a la victoria y dominaba la carrera, pero unos problemas mecánicos obligaron a Juncadella a meter el coche en el garaje ante la importancia de la avería en el eje de transmisión.
El español había relevado a Verstappen, se mantenía en la primera plaza con más de 45 segundos de renta, pero después de la parada se detectó un aviso de un problema técnico. Aunque intentaron resetearlo y Juncadella indicaba que podía manejar el coche, aparecieron ruidos y tuvo que regresar tras solo dos vueltas al garaje, donde se descubrió un daño en el eje de la transmisión que causó daños en el soporte de la rueda y en otros componentes del eje trasero derecho.
