"Ha sido un viernes complicado en Hungría, tal y como esperábamos", comentó Sainz, de 31 años, con cuatro victorias y 29 podios en la Fórmula Uno, que afronta su duodécima temporada en la F1, su segunda en Williams.
"Esta pista expones nuestras mayores carencias y estamos teniendo problemas para encontrara el equilibrio adecuado en el coche. Vamos a aprovechar el fin de semana para explorar diferentes configuraciones y ver cómo podemos mejorar en circuitos como éste, en los que sabemos que tenemos carencias", apuntó el talentoso piloto madrileño, que es decimoquinto en el Mundial, con seis puntos.
"El resto del fin de semana consistirá en recoger datos valiosos y sacar el máximo rendimiento que podamos de este paquete", añadió el español de Williams este viernes en el Hungaroring.
