"Estaba teniendo una carrera buena, compitiendo con los Haas, que eran medio segundo más rápidos ayer. Hubo problemas durante toda la carrera para recibir información sobre las banderas azules (referentes a los doblados) y, durante mi lucha con Fernando (Alonso, de Aston Martin) (el australiano) Oscar (Piastri, de McLaren) apareció por mi punto ciego y, por desgracia, tuvimos un contacto", manifestó Sainz, de 31 años, con cuatro victorias y 29 podios en la Fórmula Uno -que afronta su duodécima temporada en la F1, su segunda en Williams- después de acabar decimoctavo este domingo.
"La subsiguiente penalización (de cinco segundos) y el doble incidente durante el coche de seguridad virtual me hicieron perder algunas posiciones en las últimas vueltas, pero en general no había mucho más que pudiéramos hacer", apuntó el talentoso piloto madrileño, que sigue decimoquinto en el Mundial, con seis puntos.
"En lo que se refiere a esta primera mitad de la temporada, estoy contento con la consistencia y el ritmo que le estoy sacando al coche cada fin de semana a pesar de nuestros problemas, pero últimamente está claro que tenemos muchos deberes por hacer con miras a la segunda parte de la temporada", indicó el español de Williams este domingo en el Hungaroring.
"Lo más importante es seguir apretando juntos como equipo, tal y como estamos haciendo. Tenemos que 'resetear' durante el parón vacacional y regresar más fuertes", apuntó Sainz tras acabar decimoctavo el Gran Premio de Hungría.
