Pavel acudió al Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría, el pasado domingo en la localidad de Mogyoród, pertrechado de su equipo fotográfico profesional, con el que pudo inmortalizar la carrera desde el espacio reservado a los periodistas gráficos acreditados.
"¡Pasión por la fotografía del automovilismo! El presidente checo, Petr Pavel, acudió al circuito de Hungaroring para captar la acción", destacó en su cuenta de Instagram 'F1', que mostró una serie de fotos en las que se ve al jefe de Estado checo tomando imágenes a pie de pista, en una carrera que ganó el británico Lando Norris (McLaren).
La publicación cosechó cientos de miles de 'me gusta' y numerosos comentarios elogiosos de aficionados de todo el mundo, si bien en su país los comentarios no han sido siempre positivos, al considerar que esa no es la mejor manera de representar a la nación.
Se trata de una aparición inusual para un alto mandatario, que no ha dejado indiferente a nadie y a la que también se refirió Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
El expiloto de rallys emiratí Ben Sulayem confirmó, en la red social X tras el encuentro con Pavel, que el presidente checo "es un verdadero aficionado al automovilismo".
El primer ministro húngaro, Péter Magyar, también publicó una foto desde el 'paddock', zona exclusiva y restringida ubicada detrás de los garajes (boxes), considerada el corazón operativo del circuito.
"¿Sabéis quién es este fotógrafo con el que me encontré en el Hungaroring? Es el presidente Petr Pavel, que está aquí de visita privada como fotógrafo aficionado", publicó el político húngaro en X.
Para el máximo mandatario checo, fotografiar deportes de motor es una gran afición que le ha llevado a escenarios legendarios, como el Rally Dakar, las carreras de la 'National Association for Stock Car Auto Racing' de EE.UU. (NASCAR) y el MotoGP de Brno.
Este año, Pavel asistió, a mediados de junio, a las famosas 24 Horas de Le Mans en Francia.
Sus imágenes del Rally Dakar 2025 fueron expuestas en el Museo Técnico Nacional de Praga y una subasta benéfica de uno de sus libros de fotografías el año pasado recaudó casi 30.000 euros para fines benéficos.
