"Si hubiese estado en mi casa con una escayola pues, a día de hoy, estaría más recuperado, pero yo lo he intentado", ha insistido Martín a los medios de comunicación presentes en Sepang, a los que ha reconocido que "lo tenía que intentar, porque había esa probabilidad de poder correr. Y ya está".
"Estoy tranquilo con mi decisión", ha reiterado, para señalar que ahora su objetivo es "seguir recuperando": "en Catar veremos qué pasa".
Asimismo ha destacado que, seis días después de romperse la muñeca, estar subido en la MotoGP y hacer tiempos hasta competitivos había sido "increíble", aunque ha incidido en que "tampoco estaba tirando al ciento por ciento".
En este sentido vio que no era eficaz. "El riesgo que estaba asumiendo para la eficacia que estaba teniendo en pista no era suficiente", explica Jorge Martín, quien reconoció que seguramente "no podría" haber aguantado las veinte vueltas de carrera.
