El Girona ha sumado ocho victorias y nueve derrotas desde la llegada de Moncho Fernández, clave para la resurrección de un plantel que parecía condenado al descenso en diciembre, y, a falta de seis jornadas, tiene una renta de cuatro triunfos sobre los dos equipos que están en la zona de descenso: el Leyma Coruña (17º), con un partido pendiente, y el Coviran Granada (18º).
La salvación del club de Marc Gasol ya parece casi un hecho y la gran dinámica de juego y de resultados y la clasificación han permitido que la afición de Fontajau recupere, primero la tranquilidad, y luego la alegría, y pueda volver a aspirar a cotas mayores en este tramo final.
La temporada pasada el equipo catalán ya peleó por jugar en Europa hasta el último minuto del último partido: este curso el reto era dar un paso adelante y una vez dejada atrás la situación de crisis puede volver a serlo.
El Girona está empatado a diez victorias con el Hiopos Lleida (13º), el Surne Bilbao Basket (14º) y el MoraBanc Andorra (15º) y el Río Breogán (11º) y el Casademont Zaragoza (12º) están a solo dos y un triunfo, respectivamente, por lo que el equipo de Moncho puede ilusionarse con Europa.
El calendario será exigente porque aguardan cuatro equipos de playoff: el Madrid, La Laguna Tenerife, el Valencia Basket y el Barça, más el Andorra y el Lleida, pero la plantilla es optimista y su dinámica es esperanzadora.
Este 2025 Fontajau ya ha visto hincar la rodilla al Barça (91-90), Baskonia (96-67), Unicaja (91-85) y el Joventut Badalona (83-76) y ahora sueña con el primer triunfo del Girona ante el Madrid, tras caer por 88-94, 89-70, 74-93, 92-79 y 95-67 en los cinco precedentes existentes.
Los trece jugadores de Moncho están disponibles y el técnico gallego deberá hacer un descarte. En las últimas semanas el sacrificado ha sido el pívot argentino Francisco Cáffaro, pero el técnico gallego aseguró en la previa del partido contra el Madrid que es "un jugador más del equipo" y que su actitud es "fenomenal" y "ejemplar".
