El equipo malagueño tendrá la responsabilidad de jugar y ganar como local ante una enfervorizada afición que llenará el Carpena para intentar llevar a sus jugadores hacia la victoria.
El Unicaja nunca ha eliminado al conjunto blaugrana en el 'play off' de la Liga Endesa en una eliminatoria que, en su undécima ocasión, tiene por primera vez el factor cancha a favor de los cajistas.
En la pasada temporada tiene un precedente negativo, ya que cayó en el quinto partido frente al UCAM Murcia en el Carpena tras perder en los dos primeros como local, igualar en tierras murcianas la eliminatoria y volver a caer derrotado en Málaga.
Ambos equipos se han enfrentado en cuartos en tres ocasiones a lo largo de la historia, dos cuando aún se disputaban a cinco partidos, y donde el Barça se impuso por 3-2 en las temporadas 1996-97 y 1999-00; y a continuación en la campaña 2010-11, con el formato actual, en el que el resultado fue el más claro con 2-0 en la eliminatoria.
Los jugadores cajistas, que llegaron anoche a Málaga, tendrán horas para preparar el encuentro, corregir algunos errores y centrarse en el enfrentamiento, que en caso de derrota significaría las vacaciones o prolongar unos días más una temporada con cuatro títulos conseguidos.
El técnico Ibon Navarro es precavido ante el definitivo encuentro y dijo que "la serie va 1-1 y este partido no se ha acabado y empieza uno nuevo el domingo", porque "los play offs tienen esto, que da igual si ganas de uno, de dos o de veinte: lo importante es el siguiente partido y ahora empieza 0-0", apuntó.
Ibon Navarro tendrá que volver a hacer otros dos descartes, ya que ayer les tocó al pívot Yankuba Sima y al ala-pívot estadounidense Dylan Osetkowski, liberado de cualquier sanción por un posible dopaje, por lo que tendrá que hilar muy fino.
En el primer partido los sacrificados fueron el alero Jonathan Barreiro y el pívot polaco Olek Balcerowski, que en el segundo encuentro en el Palau estuvo inconmensurable anotando 14 puntos y 21 de valoración.
