"Creo que lo importante de ganar el campeonato es que tu nombre queda en la historia como grupo. Creo que eso es lo más importante", apuntó en una rueda de prensa.
"Estoy muy concentrado en el séptimo partido y en tratar de vivirlo momento a momento. Estoy disfrutando mucho lo que estamos haciendo, entendiendo que este va a ser uno de los partidos más grandes, si no el más grande, que la mayoría de nosotros jugará en su vida y también lo que representa para nuestra organización desde una perspectiva histórica. Eso es algo que no das por sentado y que disfrutas como competidor así que tengo muchas ganas", agregó.
El base también habló sobre sus molestias en el gemelo derecho, que le dejaron como duda hasta el último momento del sexto encuentro pero que finalmente le permitieron jugar y hacerlo además a muy buen nivel.
"Estoy prácticamente en el mismo punto en el que estaba antes del sexto. Un poco tieso, con algo de dolor más bien. Lo bueno es que solo tuve que jugar 23 minutos (en el sexto). He podido recibir aún más tratamiento y hacer más cosas. Solo estoy intentando cuidarme lo mejor posible. Pero estaré listo para el séptimo", sostuvo.
Los Thunder y los Pacers, con 3-3 en una serie vibrante y repleta de momentos icónicos, se jugarán este domingo el anillo en el séptimo partido de las Finales, un escenario que la NBA no vivía desde 2016.
La última vez que las Finales necesitaron un séptimo duelo para resolver el título fue hace nueve años cuando los Cleveland Cavaliers de LeBron James dieron la campanada y derrotaron a domicilio a los Golden State Warriors de Stephen Curry, el primer equipo en la historia en malgastar un 3-1 en la serie por el anillo.
El balance en los 19 precedentes anteriores de un séptimo partido en las Finales es de 15-4 para el equipo local.
