El estadounidense, que fue uno de los artífices del ascenso del Lleida a la Liga Endesa en 2024, regresó a la ciudad catalana el pasado verano procedente del Palencia Baloncesto.
El rendimiento del jugador a lo largo de la temporada fue de menos a más, firmando finalmente una media de 4,8 puntos, 2,7 rebotes y 1,5 asistencias.
No obstante, sus números resultaron insuficientes teniendo en cuenta que el pívot ocupaba una plaza de extracomunitario. Por este motivo, la entidad ilerdense optó por abonar su cláusula de rescisión cuyo plazo finalizaba el pasado martes.
