Además de Saint-Supéry, el Valencia tiene en su plantilla a Álvaro Cárdenas, a Josep Puerto y a Yankuba Sima. Todos ellos cumplen el requisito de ser 'de formación local', es decir de haber estado tres campañas inscritos en un club de la Federación Española entre segundo año de infantil y segundo año de sénior, es decir entre los 13 y los 20 años.
Además, el Valencia posee los derechos en Europa de Lucas Marí, que la pasada campaña jugó en la NCAA, y de Millán Jiménez, al que cedió al Lleida. Ambos son también jugadores de formación local y podría recurrir a ellos para completar la plantilla si no fichara a ningún otro 'cupo' aunque la idea inicial es incorporarlo.
Según las normas internas de la ACB, en función de los acuerdos con la FEB y el CSD, los equipos de 8 o 9 jugadores deben tener un mínimo de tres jugadores de formación local y los de, 10, 11 o 12, como es el caso del Valencia, deben tener al menos cuatro. En las competiciones europeas no existen esas restricciones.
Eso sí, en las últimas campañas, y especialmente cuando ha jugado la Euroliga, el Valencia ha apostado por plantillas de entre 14 y 16 jugadores de los que al menos cinco fueran 'cupos' para así tener margen para descartar a alguno en las competiciones ACB.
El Valencia Basket tiene ahora a once jugadores en la plantilla, de los cuales cuatro son cupos. Se trata de los exteriores Saint-Supéry, Cárdenas, TJ Shorts, Gonzalo Cobalán, Omari Moore, Josep Puerto, Kam Taylor y de los interiores Dylan Osetkowski, Neal Sako, Nate Reuvers y Sima. Además, aún no ha desvelado el futuro de Matt Costello, que ha acabado contrato.
El club valenciano, que no prevé arrancar la temporada con menos de catorce jugadores, realizará por tanto un mínimo de dos fichajes más o de tres en el caso de que Costello no renueve.
