“Arjen será nuestro adversario, no nuestro compañero. Así que durante el partido no seremos amigos, pero sí después, al final”, explicó el lunes el atacante muniqués Mario Gómez.
El extremo de la Oranje no espera ningún regalo del arquero Manuel Neuer ni del resto de compañeros del Allianz Arena: Jerome Boateng, Holger Badstuber, Philipp Lahm, Bastian Schweinsteiger, Thomas Müller o el propio Gómez, en un partido donde Holanda, que cayó 1-0 con Dinamarca en el debut, no puede perder.
Robben no está en su mejor momento y, tras fallar un penal en la prolongación de la final de Liga de Campeones perdida por el Bayern en su estadio ante el Chelsea inglés, su actuación en el debut en la Eurocopa no fue precisamente brillante.
En los últimos meses ha tenido además problemas en el vestuario del Bayern, donde llegó a ser agredido por el francés Franck Ribery. Según el diario popular Bild, más de uno se alegró aquel día de ese incidente y se puso del lado del internacional de los Bleus, que luego pidió disculpas públicamente.
En enero de 2011, el holandés había abofeteado a Müller tras un partido ganado contra el Werder Bremen (3-1) porque el alemán le reprochaba no haberle dado un pase en una jugada del partido.
Los dos jugadores tuvieron que ser separados por Gómez y el ucraniano Anatoly Tymoschuk. Robben, muy enfadadado, habría intentado incluso agarrar por el cuello a su joven compañero.
“Se puede discutir sobre el terreno de juego, pero no se debe gesticular con las manos. Es algo que odio”, comentó tras aquel incidente. Desde aquella pelea, ambos mantienen una relación correcta, pero fría, a niveles siberianos.
El emblema y directivo del club Franz Beckenbauer tampoco parece simpatizar 100% con el holandés, al que reprochó ser “egoísta”.
“Eso se ve en su reacción tras una buena ocasión o un gol, no da las gracias a quien le ha dado la asistencia, pero corre hacia la grada para festejar con su familia. Es el resto del equipo el que tiene que ir corriendo detrás de él”, había dicho el ’Kaiser’.
“Llegará un momento en el que alguien del equipo dirá +si te doy un pase y no muestras gratitud, tendrás que venir a buscar el balón la próxima vez. Tendría que pensar más en el equipo, más de lo que lo hace actualmente”, indicó entonces la leyenda viva del fútbol alemán.
Robben renovó al final de la última temporada su contrato con el Bayern de Múnich hasta 2015, poco antes de la lluvia de críticas recibidas por su penal fallado en la final de la ’Champions League’.
El domingo, un día después de la derrota holandesa en el debut ante los daneses, Bild ironizaba con el revés de Robben, afirmando que había contagiado su maldición también a su selección.
Puede que la historia del fútbol le recuerdo como el jugador que perdió la final del Mundial-2010, fallando sus ocasiones clara ante el meta español Iker Casillas, o puede que consiga algún día un gran título con la Oranje o el Bayern, que le haga saldar sus viejas cuentas pendientes.
