Al analizar el trámite del juego, Ledesma fue categórico al sentenciar que el equipo perdió el rumbo apenas comenzó el partido, dejando que el trámite le sobrara al cronómetro: “Hablar un poco del segundo tiempo ya es, creo que, irrelevante; ya el segundo tiempo sobró en este partido. Creo que hoy no competimos, eso es lo que yo sentí dentro del campo. Sabíamos, y hablábamos, que jugar contra Olimpia, libertad o Cerro —son equipos grandes— los primeros 15 minutos te van a tratar de llevar por delante”.
El técnico lamentó la pérdida de la identidad futbolística que el “Gallo Norteño” había mostrado en jornadas anteriores, calificando la imagen actual como la de un conjunto irreconocible. “No teníamos que permitir que ellos marquen el primer gol pero, más allá de que ellos hayan marcado, creo que hoy... yo siento que no competimos. Realmente, para mí, hoy no competimos; hoy el equipo no estuvo. Realmente, el equipo estuvo desconocido. No hicimos nada de lo que veníamos haciendo porque la imagen que mostramos con Olimpia el primer tiempo, la que mostramos con Nacional... hoy realmente era un equipo que no sabía a qué jugaba, parecía”.
El ex volante también reconoció que, de no ser por la destacada actuación de su portero, la diferencia en el marcador pudo haber sido una goleada. “Realmente muy extraño todo, pero bueno, por eso el castigo también. Creo que el castigo realmente hasta podría haber sido más, eso es lo que yo siento. Creo que Ángel tuvo una actuación buena, por eso solamente le eligieron como destacado; si no hubiese sido por Ángel, creo que nos llevamos seis goles de acá”.
Uno de los puntos más álgidos de su declaración fue el cuestionamiento a la supuesta fatiga de sus jugadores. Para el DT, la falta de signos físicos de cansancio es una prueba de que no se entregó el máximo en el campo. “Obviamente, por hoy, todos los que estamos acá, todos los que vinieron a ver el partido, pudieron haber visto miles de cosas porque el equipo hoy no mostró nada; esa es la realidad. Es un partido donde es difícil defenderse acá declarando, porque realmente el equipo hoy estuvo muy apático, muy endeble, muy fuera de forma parecía. Y no creo que haya sido por el cansancio porque con diez hombres terminamos y no he visto ni un jugador acalambrado. Si vos me decís que el jugador estaba cansado, seguramente alguno hubiese terminado desgarrado; pero obviamente entiendo, por eso te digo: es difícil defenderse desde acá después de lo que se vio”.
En un tono de honestidad brutal, el entrenador comparó la exigencia de enfrentar a un rival dominante con la respuesta física de su plantel, llegando a una conclusión dolorosa sobre el espíritu del equipo. “Porque yo entiendo que un jugador puede estar cansado cuando al minuto 60 o 70 empieza a elongar, está acalambrado, tiene algún pinchazo en el posterior, en el cuádriceps, en el aductor... y si ninguno terminó acalambrado jugando con diez hombres casi todo (casi a partir del primer tiempo), hasta contra un rival que te movió la pelota, que hizo lo que quiso, y no te acalambraste en esta cancha, significa que no estaban cansados. Entonces, es otra la cuestión. Hoy realmente el equipo no demostró nada, por eso digo que es muy difícil desde este lugar hoy defenderle al equipo y a nosotros mismos, porque realmente el equipo hoy parecía un equipo que no tenía alma”.
Finalmente, Ledesma cerró su descargo haciendo hincapié en que las desatenciones tácticas y los espacios cedidos a Cerro Porteño no fueron consecuencia de un desgaste físico, sino de una falencia actitudinal. “Se vio un equipo, realmente, que estaba totalmente descoordinado, que salía a destiempo, que no corría bien las líneas. Cerro en todo momento encontró huecos entre líneas, por las bandas, en los desdobles. Y no creo, como dije antes, que haya sido algo físico; creo que era algo más mental o un tema de actitud”.
