La brecha entre una categoría y otra en el fútbol paraguayo es abismal y es más notaria con la velocidad y el resto físico de los jugadores. A pesar de que a algunos equipos les costó más que a otros, los de Primera sacaron ventaja sobre las demás divisiones. La Copa Paraguay volvió a tener a Sudamérica entre los mejores del país, pero en esta ocasión la derrota fue más dolorosa que en 2018: cayó 5-0 ante Deportivo Santaní, que jugó en su estadio y ante su gente, un plus a la diferencia que de por sí lleva ante un cuadro amateur.

Pero de todas maneras, el Funebrero dejó en claro que el certamen nacional es cosa seria para los que se proponen y desean competir. Por segundo año consecutivo, el Decano de Paraguarí ganó el título departamental y enfrentó a uno de la máxima categoría. En la edición pasada, tras un camino más largo, el Aurinegro llegó a la ronda inicial y aguantó a Libertad, que tuvo que sufrir y llegar hasta el epílogo del partido para desnivelar el marcador, triunfar por 1-0 y evitar la vergüenza en el estreno de la competencia.

En 2019, Sudamérica no disputa la final de la Liga Regional de Fútbol de Paraguarí, campeonato que definen el 15 de Mayo de Ñuati (donde nacieron futbolísticamente Francisco y Juan Arce, Carlos y Gustavo Guerreño y Carlos Rolón) y Cerro Porteño de Costa Segunda. Tras quedar eliminado en la fase previa, junto a Nacional, el otro grande la ciudad, concentró fuerzas en la Copa Paraguay, pero el Machetero cortó el sueño de una posible hazaña, que es esquiva, pero que brindará una nueva oportunidad porque el fútbol siempre da revancha.

