La ropa de candidato en este torneo tan particular, en este año tan especial, por ahora le va quedando bien a tres de los doce competidores, mientras un cuarto entró al probador sin llegar a impresionar en forma favorable en este reinicio.
Libertad mantiene la punta habiendo transitado de la decepción a la reacción. Aquella derrota frente a Cerro Porteño mostró a un equipo flojo atrás, muy liviano y estático en el medio, generando muy pocas situaciones de riesgo.
Contra San Lorenzo, la imagen no cambió mucho, pero algunas cosas quedaron expuestas, como que Bareiro y Blas Cáceres deben ser titulares. El propio “Tacuara” se sintió más cómodo, rodeado de compañeros con velocidad, a diferencia de la gestión tan previsible del juego anterior en el aspecto ofensivo.
El Gumarelo tiene plantel y cuerpo técnico para un vuelo superior, aunque es evidente que varios rendimientos decayeron mucho y el propio Ramón Díaz deberá acertar en las elecciones para volver a armar un equipo temible.
Olimpia fue de la preocupación al aplauso en pocos días.
Es que los errores cometidos en aquel primer tiempo en Luque, con actores recurrentes como Leguizamón, Alcaraz y otros rendimientos bien flojos, no hicieron más que poner en duda la salud con la que el tetracampeón retornó al fútbol.
Ni el empate agónico de Richard Ortiz pudo maquillar el estado de ánimo del hincha franjeado, que apuntó a varios nombres, entre futbolistas y cuerpo técnico.
Pero la goleada ante Sol de América del domingo, con un equipo que presentó seis cambios entre los programados y los de fuerza mayor, fue una demostración de fuerzas de parte de un candidato natural que mostró sus viejos y buenos argumentos.
Además del gran nivel de dos valores que se sumaron este año como Derlis González y Nico Domingo, Ale Silva mostró su jerarquía, la dupla central lució enchufada y volvió Roque, a la cancha y al gol, con todo lo que ello significa.
A Guaraní la ropa de candidato no le quedó bien por ahora, ya que tras el duro empate en Villarrica, la actuación frente a General Díaz fue un verdadero paso atrás para el equipo que mejor imagen había dejado antes de la pausa.
No son juicios definitivos, ya que falta mucho por jugar y se vienen choques directos que prometen ser apasionantes.
Lo que sin duda se vio es que a varios les cuesta y otros, que atravesaron por grandes problemas logísticos volvieron bien afilados como Luqueño y General Díaz.
También se notó un gran retroceso en dos ambiciosos como Nacional y Sol de América, este último con cambio de entrenador incluido.
Por ahora, la chapa para pelear el título, o la ropa de candidato, les sienta bien a Libertad, con mucho por mejorar; a Olimpia, que volvió a ser infalible en los últimos metros, y a Cerro Porteño, que con un diseño bien a lo Francisco Arce, encontró un equipo con un doble seis liviano y técnico, el que componen Villasanti y Lucena, tres volantes ofensivos en gran nivel como Giménez, Carrizo y Aquino, versátiles y con gran complementación.
El retorno de Patiño selló una pareja sólida con el “Pulpito” Duarte, en una zona que supo ser conflictiva en los últimos tiempos. Por todo esto y con el gran desafío de consolidar este equipo que va naciendo, en barrio Obrero hay derecho a soñar con un final feliz en este particular torneo.
@Fedearias77