Para llegar, el concepcionero hizo de todo. Vendedor de carbón, repartidor de sillas y mesas en motocarro, camionero y limpiador de embarcaciones. Jugaba en General Garay. Había prueba en “Inde” de Campo Grande, pero su bolsillo estaba vacío. Juntó justito para el pasaje, G. 80.000. Le bajó mucho líquido; no tenía para masticar. Le encanta la tranquilidad, aunque en familia hay mucho alboroto. Es que están entre 13 hermanos (la promo de TV llegó tarde a su pueblo). Jugando por “12″, Matías Pardo le hizo sentir una extraña sensación. VAR y expulsión para el toquetón.
10 de noviembre de 2021 - 01:00
Mateo Gamarra, un “todoterreno” en Olimpia
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