¡Vergonzoso! Robo de cables apaga el fútbol y expone la precariedad de Capiatá

El capitán de Guaraní, Gaspar Servio, perseguido por Fernando Fernández se retiran del campo de juego del Deportivo Capíatá totalmente a oscuras.
El capitán de Guaraní, Gaspar Servio, perseguido por Fernando Fernández se retiran del campo de juego del Deportivo Capíatá totalmente a oscuras.

Lo que debía ser una fiesta del fútbol para cerrar la sexta jornada del torneo Apertura 2026 se convirtió en una noche de incertidumbre y sombras. El choque entre Sportivo Luqueño y Guaraní, programado en el estadio Erico Galeano —donde el “Auriazul” ejerce su localía—, sufrió un retraso de más de una hora y media debido a fallas críticas en el sistema de iluminación. Tras ese lapso, el partido finalmente fue postergado ante la falta de visibilidad y reprogramado para mañana a las 08:00, en el mismo escenario.

El problema, que saltó a la luz —o mejor dicho, a la oscuridad— minutos antes del inicio, tuvo un trasfondo delictivo. Informes preliminares indicaron que el colapso del sistema lumínico fue provocado por el robo de cables en las torres principales. Este acto vandálico dejó el sector de plateas en una oscuridad total, incumpliendo los requisitos mínimos de visibilidad exigidos por la APF y obligando a una serie de parches técnicos que resultaron insuficientes.

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Una agonía de apagones, el relato del fracaso

La noche en Capiatá fue un constante “quiero y no puedo”. El cronómetro de la desprolijidad se activó a las 20:00, hora pactada para el inicio, que rápidamente se postergó para las 20:30. A pesar de los esfuerzos y de un amague de solución cerca de las 21:00, el sistema entró en un ciclo de inestabilidad con encendidos y apagones intermitentes que agotaron la paciencia de todos.

Los hinchas ubicados en el sector preferencial activando las linternas de sus celulares para darle luz a la oscura noche e el estadio de Sportivo Capiatá, donde debían enfrentarse  Sportivo Luqueño y Guaraní.
Los hinchas ubicados en el sector preferencial activando las linternas de sus celulares para darle luz a la oscura noche e el estadio de Sportivo Capiatá, donde debían enfrentarse Sportivo Luqueño y Guaraní.

El momento de mayor desconcierto ocurrió a las 21:15, cuando los protagonistas intentaron retomar sus posiciones para un pitazo inicial que parecía inminente a las 21:30. Sin embargo, un nuevo fallo eléctrico dejó en evidencia que las condiciones eran nulas. A pesar de la voluntad de los jugadores por “blanquear” el encuentro y disputarlo como sea, la precariedad técnica se impuso a las ganas de fútbol.

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Los protagonistas ubicados en el túnel de acceso del estadio del Deportivo Capiatá, aguardando el restablecimiento del sistema lumínico.
Los protagonistas ubicados en el túnel de acceso del estadio del Deportivo Capiatá, aguardando el restablecimiento del sistema lumínico.

Un estadio bajo la lupa y una suspensión que tiene que ser inminente

Mientras los futbolistas realizaban ejercicios de reactivación en la boca del túnel para no perder el físico, la mayoría de la hinchada mantenía una calma ejemplar en las gradas, contrastando con el caos organizativo, quienes tampoco recibían información de los organizadores. Finalmente, a las 21:35, la terna arbitral, junto con el veedor Fernando José Vera decretaron la suspensión definitiva ante la absoluta falta de garantías de seguridad y visibilidad.

Si algo se puede destacar es la pasión de los hinchas, quienes esperaron pacientes el inicio del partido (que no llegó) para acompañar con alientos a sus equipos.
Si algo se puede destacar es la pasión de los hinchas, quienes esperaron pacientes el inicio del partido (que no llegó) para acompañar con alientos a sus equipos.

Este lamentable episodio deja mal parada a la organización del fútbol local y pone en tela de juicio la habilitación del estadio “escobero” para albergar compromisos de la máxima categoría. La falta de infraestructura básica y de protección contra el vandalismo convirtió un partido de Primera División en una exhibición de carencias que obliga a la APF a tomar medidas urgentes sobre la localía del equipo auriazul, cuyo escenario se encuentra en pleno proceso de refacción.