El partido presentó dos realidades opuestas. Durante la primera etapa, la imprecisión fue la tónica dominante; las condiciones del terreno llevaron a ambos a apostar por envíos aéreos antes que por la generación al ras del césped, manteniendo el peligro lejos de las porterías. El primer cuarto de hora se extinguió con un equilibrio absoluto, donde Cerro mostró una excesiva dependencia de los destellos de Ignacio Aliseda, evidenciando falta de un patrón colectivo. Su planteamiento se limitó a buscar pelotas divididas hacia Jonatan Torres para capitalizar rebotes con Juan Manuel Iturbe.
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Por su parte, Guaraní se mostró levemente más punzante en la circulación gracias al ecuatoriano Jhon Jairo Sánchez en zona de enganche, intentando conectar líneas en un encuentro que se disputaba más en la zona medular que en las áreas. Antes de la media hora, el “Ciclón” estuvo a centímetros de abrir el marcador: tras un lateral de Iturbe al área, Torres peinó el balón y, luego de varias vacilaciones en la zaga, el debutante César Bobadilla asistió a Aliseda. El argentino definió exigido ante Gaspar Servio, quien repelió el remate; el rebote quedó para el juvenil Marcelo Chaparro, quien terminó elevando su disparo por encima del travesaño.
El guion cambió radicalmente en la complementaria con las variantes. Cerro Porteño inauguró el marcador tras otro lateral de Iturbe proyectado al primer poste. Allí, Jonatan Torres protagonizó un primer intento de peinada defectuoso que fue por encima de su humanidad, pero contó con una segunda chance para enviar el esférico al área chica. Fue el instante en que apareció Cecilio Domínguez quien, en su primer contacto con el balón tras ingresar desde el banco, se lanzó de “palomita” para someter a Servio y desatar el festejo azulgrana.
Víctor Bernay movió el banco con los ingresos de César Miño y Fernando “Fer-Fer” Fernández, quienes cambiaron drásticamente el semblante ofensivo de Guaraní. El conjunto aurinegro reaccionó de inmediato: Miño filtró un pase preciso para Jhon Jairo Sánchez, quien no contó con puntería en su remate. Un minuto después, el “Aborigen” volvió a sitiar el área; “Fer-Fer” envió un centro medido para el cabezazo de Richar Torales a espaldas de Lucas Quintana, pero el guardameta Alexis Martín Arias se vistió de héroe con una estirada espectacular sobre su poste derecho para enviar el balón al córner.
Ingresando al último cuarto de hora, el elenco azulgrana aprovechó el volcado masivo de Guaraní para hilvanar un contraataque letal, en el que Cecilio Domínguez quedó solo frente al arco, pero Servio agigantó su figura ganando el duelo individual. El rebote cayó en Aliseda, quien cedió el gol a Jonatan Torres; el delantero definió de primera, pero el portero aurinegro, en una reacción providencial, tapó sobre el segundo intento. Poco después, Iturbe casi anota un golazo con un zurdazo desde la frontal que se estrelló violentamente en el travesaño.
Sobre el cierre, el equipo comando por Jorge Bava terminó de inclinar la balanza. Tras una brillante asistencia de taco de Mateo Klimowicz tras recibir de Domínguez Huertas, Cecilio Domínguez picó al espacio y fue derribado por el lateral Thiago Servín. El juez Juan Gabriel Benítez sancionó la pena máxima y el propio Cecilio se encargó de la ejecución con un disparo cruzado y rasante. Aunque Servio adivinó la intención, la potencia del remate selló el segundo y definitivo tanto, consagrando a Domínguez como la gran figura de la tarde-noche sabatina en la ciudad del ñandutí, con el segundo de su equipo y de su cuenta personal.

