En su análisis del partido, Arce destacó que el inicio del encuentro fue prometedor, pero que el equipo se desdibujó precisamente cuando las condiciones le eran más favorables. “Cuando estábamos 11 contra 11, los primeros 15 o 20 minutos fuimos muy superiores, pero sin poder concluir o crear muchas chances claras de gol. A partir de la expulsión del futbolista de ellos, comenzamos nosotros a incurrir en errores fáciles; cosas que podíamos hacer de manera diferente, no lo hicimos”.
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El técnico fue tajante al describir la incapacidad de sus dirigidos para vulnerar el cerrojo propuesto por Guaraní. “Y nos pasamos todo el partido... nos ganaron haciendo tiempo, cerrando espacios, peleando mucho. Fuimos incapaces de encontrar el camino contra un equipo que tenía uno menos y estaba jugando en su propio campo”.
Una deuda técnica y mental
Para “Chiqui”, la derrota no pasó por una cuestión de actitud, sino por una ejecución técnica deficiente en los momentos clave y una preocupante falta de precisión en todas las líneas. “Cuando teníamos que rematar, no rematamos; cuando teníamos que dar un pase, nos equivocamos; cuando llegaban los centros, nos ganaban ellos y no recuperábamos el rebote. En fin, todo eso fue lo que yo vi; y estamos en deuda totalmente después del partido de hoy”.
Al ser consultado sobre si el flojo desempeño fue producto de la ansiedad por la urgencia de la victoria, el estratega descartó esa teoría y apuntó directamente a la toma de decisiones dentro del campo. “Yo creo que fue más por elegir mal el camino para poder llegar —o los caminos— o la probabilidad de poder terminar la jugada, porque ellos jugaron como deberían hacerlo con el hombre menos y nosotros no hicimos lo debido. Esa es la verdad, no hay que esconderla, porque eso fue lo que se vio en el partido”.
Obligados a repensar el futuro cercano
Con un calendario apretado en el horizonte, la inestabilidad del equipo obliga al cuerpo técnico a realizar un diagnóstico profundo. Arce reconoció que este resultado altera los planes y la planificación a mediano plazo. “En realidad, nos descoloca a todos, porque cuando uno imagina para adelante —por más de que lo más importante es el siguiente partido— siempre busca ya preparar. Ahora se va a comenzar a jugar seguido y los malos rendimientos nos obligan de vuelta a repensar. Andamos así desde que iniciamos, equivocándonos, y hoy de vuelta ocurrió eso; después, no nos supimos reponer con todo el campo y la pelota a nuestra merced”.
