El encuentro comenzó con un Trinidense ambicioso que golpeó de manera prematura. La jugada del primer tanto nació de un lateral ofensivo desde el costado derecho de Cañete que llegó directo al área; donde Clementino, haciendo gala de su oficio, peinó el balón para Morínigo, quien entre las marcas del lateral García y el zaguero Agüero terminó metiendo el puntín, que asistió a Romero. Este último, con una definición cruzada factura, amplió su racha goleadora personal a cuatro partidos consecutivos, desatando el festejo en Santísima Trinidad.
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Sin embargo, San Lorenzo reaccionó buscando el honor en el día de su fundación. La paridad llegó tras una asociación por el sector izquierdo entre Torres y Axel Galeano. “Tito” envió un pase elevado para Galeano, quien eliminó la marca de Viera y ensayó un remate que pretendía ir al segundo poste. La fortuna estuvo del lado visitante cuando el balón se desvió en Valdez, quien en su intento de bloquear el tiro, terminó descolocando al portero Samudio, quien ya preparaba el movimiento para intervenir con la trayectoria inicial del esférico.
Tras el empate, el dueño de casa recuperó el protagonismo. Una diagonal de Maná terminó en un disparo cerrado que exigió una gran intervención del arquero Franco, quien lamentablemente debió abandonar el campo entre lágrimas poco después debido a una lesión. Antes del cierre de la primera mitad, Clementino González tuvo en su cabeza el segundo gol tras un centro de Morínigo, pero un contacto fortuito con su propio hombro hizo que el balón se perdiera increíblemente fuera.
En el complemento, la intensidad no disminuyó y Trinidense sitió el arco rival. La mala suerte se ensañó con el equipo de José Arrúa en dos acciones consecutivas: primero, un cabezazo de Cañete tras un córner de Maná se estrelló en el vertical; minutos después, Melgarejo capturó un rechazo corto de la última línea del “Rayadito” en la medialuna y sacó un potente zurdazo que volvió a sacudir el travesaño defendido ahora por Cristóforo.
La insistencia de la “Cruz Amarilla” finalmente tuvo su premio mediante una elaborada acción colectiva. Clementino intentó filtrar un pase que, tras un desvío en Luis Cáceres, cayó en los pies de Maná por la banda derecha. El extremo envió un centro rasante que superó la salida en falso de Cristóforo filtrándose entre las piernas del guardameta charrúa, permitiendo que Gauto solo tuviera que empujar el esférico al fondo de la red para sellar el 2-1 definitivo.
Pese a tener el control, el “Triqui” perdonó en el cierre. La oportunidad más clara ocurrió en la última jugada, cuando un pase quirúrgico de Camacho habilitó a Rayer, quien desde la derecha envió un centro atrás para Morínigo. Con el arco a su merced, el delantero intentó definir de taco en un gesto de lujo innecesario que terminó afuera, provocando el airado reclamo de su entrenador ante la falta de efectividad para cerrar el marcador con mayor tranquilidad.

