El encuentro se desarrolló con un ritmo bastante entretenido, con Sportivo Trinidense asumiendo el control de la pelota frente a un Sportivo 2 de Mayo que, obligado a ganar para recuperar el primer puesto de la tabla, recurrió a su estrategia habitual: ceder el protagonismo para buscar daño a través de contragolpes rápidos o presionando la salida contraria.
El conjunto pedrojuanino ratificó su propuesta apostando por la practicidad, comandado por la claridad de Alexis Fariña en la zona creativa. En la primera acción de peligro genuino del compromiso, el mediocampista perteneciente a los registros de Cerro Porteño dejó con total comodidad a Alan Gómez en la frontal del área, y este sacó un derechazo que fue repelido con seguridad por el arquero Dufour, bien ubicado sobre su poste derecho.
Al equipo local le costó una enormidad inquietar mediante su esquema tradicional, por lo que recién pasado el primer cuarto de hora debió apelar a la pelota detenida para generar su primera aproximación: un tiro de esquina lanzado por Moínigo al segundo palo encontró el frentazo de Clementino González, cuyo remate provocó una intervención de Rossi que dejó la pelota a merced de Luis de la Cruz, quien con lo justo alcanzó a conectar de puntín y la mandó afuera.
En un pasaje de la etapa inicial el juego se tornó de ida y vuelta, marcado por la intensidad de ambos conjuntos, y sobre el cierre de ese primer tiempo la visita volvió a merodear el tanto inaugural gracias a otra gestación de Fariña, quien envió un centro a pierna cambiada desde la izquierda buscando a Fernando Cáceres; aunque el delantero no llegó a desviar el esférico, este picó con dirección a las redes y obligó a Dufour a esforzarse para enviar la pelota al córner sin mayores complicaciones.
En el complemento, el conjunto visitante se atrevió un poco más y rompió el cero gracias a una jugada que arrancó en los pies de Alberto Espínola, quien buscó conectar en campo rival con Alan Gómez; este devolvió con un envío comprometido que parecía controlar Sergio Mendoza, pero al momento de intentar el despeje rozó su propio pie de apoyo, pifió el rechazo y dejó la el balón libre para que Gómez definiera con un certero zurdazo rasante junto al poste izquierdo de Dufour.
Una vez en ventaja, el elenco norteño priorizó la defensa de su mínima diferencia, obligando al dueño de casa a asumir el protagonismo en busca del empate; sin embargo, cada remate con destino de red chocó contra las imponentes intervenciones de Nicolás Rossi, pilar fundamental del gran momento del equipo, destacándose especialmente enviar al tiro de esquina un difícil cabezazo a sobrepique de Clementino González desde el punto penal.
Ya en el tercer minuto de descuento, el local —que jugaba con diez hombres desde los setenta por la lesión de “Beto” de la Cruz y sin cambios disponibles— dispuso de la ocasión perfecta para igualar las acciones luego de que un tiro de esquina de Nicolás Maná impactara en la mano abierta de César Castro; el juez Carlos Paul Benítez sancionó el penal y Luis Abreu se hizo cargo del remate, sacando un violente derechazo que reventó el travesaño y picó afuera, decretando el final con el triunfo por la mínima.
