Guaraní tomó el protagonismo desde el pitazo inicial, dejando clara su intención de abrir el marcador. El elenco aborigen mostró una versión mejorada: firme en defensa y muy punzante en ataque. La clave estuvo en la proyección de sus laterales, destacando especialmente el trabajo del uruguayo Amando Méndez por la banda derecha. El defensor no solo anuló cualquier iniciativa recoletana en su sector, sino que se convirtió en una constante amenaza ofensiva.
El Legendario ya merodeaba el área canaria cuando, antes de cumplirse el primer cuarto de hora, generó su primera ocasión clara, producto del lateral uruguayo, quien recuperó el balón en su propio campo y se asoció con Matías López. Tras recibir la devolución en tres cuartos de cancha y verse sin oposición, avanzó varios metros hasta sacar un derechazo cruzado y rasante. El remate superó la estirada de Marsengo, pero fue devuelto por el poste derecho; para mala fortuna aurinegra, el rebote impactó en el cuerpo de Juan Manuel García y el esférico terminó marchándose afuera.
Sin embargo, poco después de superar el primer cuarto de hora, el Aborigen encontró su premio. Tras un tiro de esquina ejecutado por Patricio Coronel, se produjo un forcejeo en el área entre Imanol Segovia y Nicolás Marotta, donde el balón terminó impactando en la mano de este último. Tras la intervención del VAR —que desestimó un posible agarrón previo del atacante legendario—, el árbitro sancionó la pena máxima. Juan Manuel García tomó la responsabilidad y, con un zurdazo rasante y cruzado, superó la estirada de Andrés Marsengo.
Con la ventaja en el bolsillo, el equipo de Francisco Arce decidió dosificar energías y le cedió la iniciativa a Recoleta. Pese a tener la posesión, los dirigidos por Jorge González Frutos carecieron de profundidad para inquietar al portero Miguel Martínez. La sólida estructura defensiva de Guaraní obligó al rival a limitarse a toques intrascendentes entre sus centrales. En esta fase de administración de fuerzas, los laterales Allende (por izquierda) y Méndez (por derecha) se turnaron de manera inteligente para proyectarse al ataque sin desproteger el fondo.
En la etapa complementaria, el técnico recoletano potenció su banda izquierda, convirtiendo el partido en un intenso ida y vuelta. El “Cacique” comenzó a sentir el rigor físico del arranque frenético, pero aun así rozó el segundo tanto. Un magistral pase aéreo dejó a Juan Manuel García mano a mano con el arquero; el delantero intentó definir por encima de Marsengo, pero el exceso de fuerza hizo que el balón se perdiera por sobre el travesaño.
Urgido por el resultado adverso, Recoleta adelantó líneas y acabó con la tarde tranquila de Miguel Martínez, quien respondió con firmeza cada vez que fue exigido para mantener la ventaja mínima. Finalmente, la tranquilidad definitiva para Guaraní llegó en la recta final gracias a la pelota parada. Diego Fernández ejecutó un tiro de esquina pasado que superó la salida en falso de Marsengo; el esférico cayó en el segundo palo para Thiago Servín, quien, tras un primer intento amortiguado en Lucas Monzón, no perdonó en el rebote y sentenció el encuentro con un remate de derecha.
