El dueño de casa asumió el control territorial desde el arranque en el Barrio Trinidad, sobrellevando de mejor manera las altas temperaturas. Rubio Ñu monopolizó la posesión del esférico e intentó imponer condiciones, aunque careció de la profundidad necesaria para inquietar al guardameta Nicolás Rossi, obstaculizado también por el ordenado planteo defensivo de un Sportivo 2 de Mayo, que esta vez solo tuvo a Eduardo Ledesma en la conducción, dispuesto a replegarse y apostar exclusivamente a las transiciones rápidas.
La primera mitad transcurrió con escasez de situaciones de peligro frente a las porterías, hasta que el marcador se rompió gracias a una acción fortuita. El conjunto albiverde encontró la ventaja inicial mediante un envío cruzado desde el sector derecho ejecutado por Sergio Fretes; al anticiparse en el primer poste, César Ramírez intentó despejar para evitar la definición de Estiven Pérez, pero terminó introduciendo el balón en su propia puerta.
Sobre el final del tiempo añadido del periodo inicial, el cuadro norteño consiguió la igualdad. Una trepada de Rodrigo Gómez por la banda derecha derivó en un centro al punto penal que Fernando Cáceres conectó de primera y cayéndose; en su trayectoria, el derechazo impactó en el brazo abierto de Víctor Cabañas, lo que motivó la sanción del penal por parte del árbitro Carlos Paul Benítez, ejecución que Óscar Romero Adorno transformó en gol con un remate cruzado y rasante que descolocó al arquero Franco Frágueda.
En la etapa complementaria, tal vez a causa del extenuante calor, el ritmo del partido decayó notablemente y se tornó cansino, con circulación lenta y previsible. Lejos de reflejar la urgencia de dos equipos con necesidades imperiosas, el desarrollo careció de intensidad: Sportivo 2 de Mayo se jugaba la gran oportunidad de recuperar el liderato del campeonato, mientras que Rubio Ñu luchaba con más nervios que claridad por sumar puntos vitales en su desesperado afán por escapar de la zona roja de la tabla de promedios.
Cuando expiraba el encuentro y entraba en su recta decisiva, la visita dio el golpe definitivo para dar vuelta el resultado. Todo se originó en un lateral defectuoso de Ulises Coronel que el local desaprovechó; tras la rápida recuperación, habilitaron por la derecha a Estiven Díaz, cuyo centro fue despejado a medias por Javier Vallejos, dejando el balón servido a los pies de Alexis Fariña, quien amagó el remate, eludió al propio defensor y sacó un zurdazo rasante que se metió junto al poste izquierdo de Franco Frágueda.
En el tiempo de adición, el elenco comandado por Javier Torrente se volcó con todo en ataque en busca de la paridad. Primero generó zozobra con un parantazo de Kevin Paredes tras un centro enviado por Elías Alfonso, pero cerca del final del encuentro llegó el empate definitivo, con el tanto que nació de un tiro libre desde el borde del área grande, una especie de córner corto ejecutado por Víctor Cabañas con una trayectoria similar a la de un córner, encontró la cabeza de Javier Vallejos, quien se anticipó a César Ramírez para colocar el esférico junto al costado izquierdo de Nicolás Rossi.
