Duelo azulgrana

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La familia azulgrana se vio afectada por dos hechos luctuosos ocurridos en el curso de la semana pasada. Fallecieron Ángel Báez Ribeiro y don Espiridión Galeano Ferreira, dos personas muy vinculadas al Ciclón.

El jueves 25 falleció Ángel Báez Ribeiro, capitán de Cerro Porteño campeón de 1963 en tiempo de Mario Fortunato y formó parte de una dinastía de excelentes jugadores. Tenía 78 años.

“Petiso” Báez compartió el equipo con su hermano, Eliseo, y con futbolistas de la talla de Silva, Ramírez, Monges y Breglia; el mediocampo con Diógenes Martínez y la delantera con Pavón, Pablito Rojas, Basiano Rojas, Celino Mora Arzamendia entre otros.

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Con el mismo DT, repitió en 1966 con el aporte de Villanueva, Tito Rojas, Pedro Fernández, Aníbal Pérez, Juan Francisco Riveros, Eugenio Samaniego y la mayoría de los demás, excepto Pavón que se lesionó y Breglia que se retiró de la actividad. Sus restos fueron sepultados al día siguiente.

El 26 de junio pasado, falleció a la edad de 90 años el destacado dirigente de las Divisiones Formativas y varias veces miembro de la directiva, don Espiridión Galeano Ferreira, hijo del mítico jugador que venía a caballo de Arroyos y Esteros para defender al Ciclón.

“Chichí” Galeano se dedicó durante 50 años a la promoción de las Divisiones Formativas, apoyando las actividades del club desde los años 50 hasta nuestros días. El deceso de ambos enluta a la familia cerrista, que los recuerda con cariño y gratitud.