Una de las piezas fundamentales del Cerro Porteño campeón fue Diego Churín, delantero que pensó en dejar el club de Barrio Obrero al final de 2019. No obstante, una llamada de Francisco Arce, entonces técnico entrante, cambió todo.
“Cuando atendí solo me dijo que contaba conmigo, que me quería en el plantel. Le dije cuáles eran mis intereses”, recordó el argentino en charla con el Cardinal Deportivo. “Me dio su confianza (…) Que me consideraba una parte importante”, comentó.
“En la carrera de futbolista fue la primera vez que un técnico hizo eso”, subrayó el ariete. “Sin haberlo tenido, sabía lo que era Chiqui. Lo que no sabía era su amor por Cerro Porteño”, acotó a través de la 730 AM.
“En la derrota se notaba que lo sufría como nadie. En el día a día uno se da cuenta que adora mucho al club y que tiene un sentido de pertenencia increíble y que por momentos nos lo pasa a nosotros”, añadió Churín.
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Además destacó que durante el mal momento financiero, Arce “fue el que acercó a las partes, el que puso su grano de arena para que todos unifiquemos por el bien de Cerro Porteño. Y cada idea futbolística que nos presenta en la semana y nosotros lo plasmamos en cada partido”.
Por otra parte, Churín resaltó la actitud del plantel: “Rescato de este grupo que nunca puso una excusa. Se trabajó mucho. Unificando ideas en todas partes del club se reflejó en el campo de juego”.
“Este grupo se bancó muy callado muchas cosas y respondió de la mejor manera, con trabajo (…) El grupo tuvo mucho corazón y huevo para salir del momento y de la situación que nos tocó vivir”, concluyó.
