Lejos de esquivar el bulto, el presidente azulgrana, Blas Reguera, se refirió al tema en comunicación con el Cardinal Deportivo, detallando la charla privada que mantuvo con el jugador y asegurando que el conflicto terminó transformándose en un impulso positivo.
La charla íntima y el “ruido” interno
Consultado sobre el impacto que causaron las palabras del futbolista, el mandamás del Ciclón confirmó que tomó cartas en el asunto de manera inmediata, manteniendo una reunión cara a cara para esclarecer el panorama: “Después de esas declaraciones, yo hablé personalmente con Ignacio Aliseda, le pedí una reunión. Le noté, le noté sincero, le noté con cosas que él pensaba. Hablamos cosas que van a quedar internas, cerradas, pero yo le veo bastante más metido”.
Pese al revuelo que se armó puertas afuera, Reguera analizó el episodio con pragmatismo y destacó que sirvió para limar asperezas y acercar posiciones entre el cuerpo técnico y el vestuario: “Si bien generó mucho ruido, yo creo que internamente me animaría a decir que va a ser algo positivo, porque generó también, forzó quizás comunicaciones con él entre el cuerpo técnico, también entre los compañeros; entonces hoy le veo más metido”.
Evolución física y optimismo de cara a su retorno
Más allá de lo anímico, el presidente de Barrio Obrero también puso paños fríos al aspecto futbolístico y físico, confirmando que Aliseda experimentó una notable mejoría en sus registros y que se perfila para mostrar su mejor versión con la camiseta azulgrana: “Hoy le veo, está a nivel físicamente, a nivel de pliegues, por ejemplo, de las mediciones está mucho mejor. Así que estoy seguro de que con su vuelta vamos a ver una mejor versión, inclusive, de esta versión que hizo que sea un jugador tan querido con el club”.
