Tal como se preveía, Guaraní tomó la iniciativa desde el arranque. Pese a presentar un equipo alternativo, la diferencia de jerarquía fue evidente. Sportivo Iteño, dentro de sus limitaciones, resistió con orden y entrega abroquelándose atrás, pero era solo cuestión de tiempo para que el desgaste físico comenzara a pasar factura.
El elenco comandado por Ariel Galeano generó varias situaciones para abrir el marcador: desde un zurdazo al poste de Félix Llano, quien empalmó de primera un córner ejecutado por Céspedes, hasta una jugada en la que el propio Llano se quedó con las ganas de empujar el balón con el arco a su merced, tras el desvío providencial de José Barrios ante el centro de Patricio Coronel.
El Alfarero, por su parte, intentaba aprovechar los espacios que dejaba el Aborigen en su afán protagónico y tuvo una clara ocasión para quebrar el cero: tras capturar un balón por el sector izquierdo y con poco ángulo para definir, Wilson Acosta sirvió el esférico al corazón del área para Jorge Díaz; sin embargo, su remate rasante y sin potencia terminó manso en las manos de Gaspar Servio, quien ya esperaba recostado.
Cerca del cierre de la primera mitad, el Legendario logró quebrar la resistencia iteña. La jugada nació en los pies de Patricio Coronel, quien metió el balón al área para Félix Llano; este descargó de primera hacia la medialuna para la llegada de René Rodríguez, quien sacó un potente derechazo rasante que se metió junto al poste derecho de Roberto Jara.
En la complementaria, el conjunto iteño no necesitó asumir el protagonismo para golpear: le bastó con aprovechar los detalles. Cumplida la hora de juego, encontró la paridad a través de la pelota quieta, gracias a un tiro de esquina de Nery Balbuena pasado al segundo palo; allí apareció Abel Meza, quien le ganó la posición a Llano y metió un certero frentazo contra el poste izquierdo de un Gaspar Servio que quedó totalmente estático.
El conjunto comandado por Adriano Samaniego no se conformó y fue por más, aprovechando los espacios que dejaba un Guaraní totalmente volcado en ataque. Matías López se soltó en ofensiva, dejó en el camino a Patricio Tanda y habilitó a Nery Balbuena; este envió un centro por bajo hacia Pablo Benítez, quien se impuso con pura potencia ante la marca del propio Tanda y sacó un derechazo esquinado que se metió contra el poste derecho, haciendo estéril la estirada de Gaspar Servio.
Con este histórico batacazo, el elenco alfarero superó una fase más en la Copa Paraguay. Tras haber dejado en el camino en las rondas previas a los capiateños General Martín Ledesma y Deportivo Capiatá, Sportivo Iteño selló su clasificación a los octavos de final del torneo de integración de la APF, donde aguarda por el vencedor de la llave entre 1° de Marzo (Primera División B) y Atlético Tembetary (División Intermedia).
