El utilero, tan meritorio como los demás

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El utilero cumple una noble tarea que por lo general no es reconocida. Édgar González (33), se esmera para que todo esté a punto, para que no falte nada. Tan meritorio como los demás integrantes de la delegación juvenil albirroja.

Es un trabajo como te diría….. delicado, porque todo tenés que tener puesta a punto, no pueden faltar detalles.

El lado positivo es viajar, conocer lugares

Sí, es algo que nunca pensé que me iba a pasar en la vida. Trabajaba como pintor y como se dice con una joda con el hijo del utilero de la mayor (Julio Júnior Ortiz), empecé con él y de ahí, desde el 2006 estoy con ellos.

La felicidad por compartir con el plantel

Es inmensa la alegría que se siente estar aquí y más ahora clasificado al Mundial. Es mi primer Sudamericano con esta selección y lograr la clasificación es algo muy lindo para mí, conocer países, lugares en donde nunca imaginé estar y gracias a la Asociación Paraguaya de Fútbol estoy aquí.

¿De dónde sos?

Del barrio Sajonia, en Bañado Tacumbú.

¿Cómo está compuesta tu familia?

Soy casado, hace 11 años, mi señora se llama Romina y tengo un hijo que se llama Andrés Nicolás.

Me imagino están felices por verte así

Sí, estoy en contacto todos los días con ellos y te digo la alegría que yo siento creo que también ellos están sintiendo conmigo y toda mi familia, de parte de mi mamá y de parte de ella también, gracias a Dios.

¿Cómo es la convivencia con los chicos?

Con ellos me manejo como uno más del grupo, todos son mis amigos, se acercan a tomar conmigo tereré, están conmigo en mi pieza, me llaman o sea, me siento uno más entre ellos.

¿Pensabas pasar por esto?

Jamás se me pasó por la cabeza poder estar en este lugar.

¿Cómo fue tu primera experiencia en viajar en avión?

Fue en el 2007 con la selección de futsal, fuimos a Curitiba. Fue una sensación rara, te habrá pasado también en la primera vez. Disfruté mucho del vuelo.

Con ganas de seguir aportando esfuerzo

Claro, mi meta ahora es ser integrante de la utilería de la selección mayor.

¿Cómo se llega a eso?

Actualmente el grupo está compuesto por el señor Julio Ortiz y Rodolfo Alarcón, quien se jubiló y quedó Julio con Osvaldo Vallejos. Ahora también está Julio Ortiz Júnior trabajando en la selección mayor. Ahora somos cuatro, el señor Julio tiene reposo, van con la mayor Vallejos y Júnior y nosotros estamos en las selecciones menores con Aníbal Acosta, quien también cubre fútbol de playa y futsal.

¿La APF te brinda muchas oportunidades?

Si, gracias a Dios. No me puedo quejar, porque gracias a ellos soy lo que soy ahora mismo.

En materia salarial

Sin ningún problema, siempre estamos al día, tenemos muchas oportunidades, muchas ventajas trabajando ahí, conocemos muchos lugares.

En tus días libres, ¿qué hacés?

En Paraguay generalmente estoy con la familia y con los amigos; me gusta jugar al fútbol.

¿Llegaste a jugar en forma oficial?

Había estado en Presidente Hayes, cuando estaba en primera. Hice inferiores, en la Juvenil, el técnico era Gabino Román. Mi puesto era lateral derecho y me fue bien, aguanté un año y medio por ahí, porque no podía, trabajaba a la mañana, practicaba a la tarde y de noche el estudio, era muy difícil.

Las tareas cumplidas con anterioridad

Legalmente empecé a los 10 años, trabajaba como lustrabotas, fui repartidor en una farmacia, cuidaba cosas, pintura, trabajé en un estudio jurídico o sea, en el trabajo hice de todo, jardinero, lo que había.

El camino recorrido para ser utilero

La verdad que a mí no me costó mucho, gracias a Dios tenía amigos, principalmente don Julio, Júnior y con ellos entré, con Vallejos y este me llevó a la selección femenina y de ahí en más empecé a trabajar ya solo.

Cuando vas con la selección femenina, ¿la ‘patrona’ no se pone celosa?

Sí (risas), pero entiende, es mi trabajo, eso siempre le digo que es mi trabajo, no puedo elegir con quién irme. Me dicen te vas con este grupo o con el otro, tengo que irme únicamente, no puedo decir que no, no quiero irme porque mi señora no quiere.

Un momento imborrable

Me siento muy feliz y quiero agradecer a la APF, al cuerpo técnico que confió en mi trabajo, a los jugadores que siempre están contentos con lo que yo hago y nada.

Dos factores importantes, capacidad y honestidad

Exactamente, ser honesto en todo. No tiene que faltar nada; siempre hay que estar atentos a todo.