"Con gran consternación he sabido de las víctimas mortales en Malang", dice Scholz en un telegrama.
"Mis condolencias con los afectados y las familias así como con todos los ciudadanos y ciudadanas de Indonesia. Alemania está estrechamente a su lado". agrega.
Miles de aficionados del club Arema irrumpieron en la cancha tras una derrota 2-3 ante el Persebaya Surabaya en el estadio Kanjuruhan de la ciudad de Malang, en la provincia de Java Oriental, y chocaron contras las fuerzas de seguridad, dejando hasta el momento 125 muertos y más de 320 heridos.
La ONG Human Rights Watch (HRW) urgió este lunes a investigar la actuación de la policía CIN de Indonesia, que lanzó botes de gas lacrimógeno y usó la fuerza para dispersar a miles de aficionados en el interior de un campo de fútbol, en unos disturbios que terminaron con al menos 125 muertos.
