Antes de que terminara la primera mitad del partido, los aficionados empezaron a lanzar objetos al jugador italiano Cristiano Biraghi, provocándole una herida en la cabeza, por lo que el árbitro paró el juego durante unos minutos.
Al Fiorentina se le abre expediente por el lanzamiento de objetos y por el encendido de fuegos artificiales por parte de sus seguidores y al West Ham, por invasión de algunos de sus aficionados al terreno de juego al acabar el encuentro e, igualmente, por el lanzamiento de objetos.
