La entidad reitera su "tolerancia cero ante cualquier muestra de racismo y de manifestación de menosprecio" a través de un comunicado oficial y confirma que "trabaja activamente con las autoridades pertinentes para erradicar esta lacra".
El club se ha posicionado como acusación particular en las dos denuncias que se han resuelto en la mañana de este jueves con un año de prisión para el autor y tres años de prohibición para entrar a cualquier estadio de fútbol donde se celebren partidos de LaLiga y/o la RFEF.
"Estos actos inaceptables son hechos aislados y no son el reflejo de la excepcional afición que representan los valores del RCD Mallorca", sentencia el RCD Mallorca en defensa del público habitual en el Estadio Mallorca Son Moix.
