"Muerto, reventado", como reconoció a los micrófonos de Movistar+, Isco dijo que "al final cuesta mucho ganar los partidos ante el Madrid, que tiene millones de recursos" y "los mejores jugadores del mundo".
Reconoció que habían salido "un poco desconectados, dejándoles jugar demasiado, aunque luego se dio un paso al frente", y dijo que ahora "hay que seguir".
Siempre "con el Madrid" en el corazón, Isco señaló que la selección española "es el sueño de cualquier jugador y ojalá tener esa oportunidad otra vez después de seis o siete años".
