En la instantánea se ve a Lúcio sonriente, con unas pequeñas lesiones cutáneas en el rostro, acompañado de su esposa, Marília Forgiarini.
Su esposa afirmó que el exjugador de 47 años realizó su "primer paseo" por el hospital de Brasilia, en el que fue ingresado el pasado 18 de mayo con quemaduras producidas por la explosión de una chimenea en su casa.
Lúcio fue durante varios años capitán de la selección brasileña, brilló en equipos como Bayern de Múnich e Inter de Milán, y se retiró en 2019 cuando militaba en el Brasiliense.
