En el momento del parón, el Chelsea ganaba por 1-0 gracias al gol anotado por el defensa Reece James en el minuto 64.
Los jugadores abandonaron el terreno de juego a pesar de que solo quedaban cinco minutos por jugar a las 17.50 hora local, 23.50 hora CET (21.50 GMT). El protocolo de Estados Unidos ante la amenaza de tormenta con aparato eléctrico en eventos deportivos al aire libre obliga a la interrupción del choque y después de varios intentos de reanudación, volvió a evitarse la salida de los jugadores al césped porque la posibilidad del mal tiempo se mantenía.
La normativa indica que si un rayo impacta o hay signos de descarga eléctrica en 13 kilómetros alrededor del estadio el partidos se suspende. Los aficionados tienen que marcharse del recinto y los jugadores se meten en el vestuario y a partir de ese momento, media hora de parón como mínimo. Pero cada vez que la amenaza o los relámpagos asoman, la cuenta de media hora comienza de nuevo.
Al final, el choque se reanudó a las 19.47 hora local, 01.47 hora CET, 11.47 GMT para disputar los últimos minutos del encuentro.
El vencedor del duelo entre el Benfica y el Chelsea jugará los cuartos de final con el Palmeiras que previamente ganó al Botafogo (1-0).
