A los zaragocistas solo les vale el triunfo. A los oscenses, el empate les permitiría frenar su caída y los tres puntos les alejarían de la zona de peligro.
La rivalidad que ha marcado las últimas temporadas el enfrentamiento entre blanquillos y azulgranas no será la que marcará el partido. De hecho, a nivel político, ni las alcaldesas de Zaragoza y Huesca, ni el presidente de Aragón, tienen previsto asistir.
A los zaragocistas, en este partido, con el que sea completará el primer tercio de competición, lo único que les vale es conseguir imponerse a los azulgranas.
Tras su catastrófico comienzo de temporada, con solo seis puntos en doce partidos y todavía sin haberse estrenado como ganador en el Ibercaja Estadio, de aquí en adelante, y para conseguir que las cuentas de la salvación le cuadren, debería sumar casi la mitad de los puntos en juego. O sea, y simplificando, ganar uno de cada dos partidos.
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El equipo que entrena Rubén Sellés no ha conseguido puntuar en la competición de la regularidad en los tres partidos que lo ha dirigido el valenciano y los rivales han seguido desnudando sus carencias.
Sellés sigue creyendo en lo que muchos en la capital aragonesa ya empiezan a calificar como el milagro de la salvación porque con el Reading inglés logró remontar hasta 16 puntos desventaja y salvarse a dos jornadas del final. "Percibo que al equipo le da para salvarse", pone de relieve.
Aunque aseguró que desde el club le transmiten confianza, más de uno entiende que de no conseguir la victoria ante el Huesca, incluso el empate no le valdría, podría dejar su puesto en los días siguientes en el banquillo zaragocista.
Los blanquillos ya trabajan con la mirada puesta en el más corto plazo posible, el del siguiente partido, para empezar a acumular puntos en su casillero y reducir los nueve puntos de desventaja que tienen con los puestos de salvación.
El capitán y canterano Francho Serrano reconoció en su comparecencia esta semana que la situación es complicada, aunque "quizá no muy distinta a la de otros años, pero sí que estamos ahora en una situación más alarmante de lo normal", dijo. "Soy el primer convencido, el capitán de este barco y el primero que piensa que esto va a salir hacia delante", añadió.
Sellés para este partido recuperará algunos efectivos como Radovanovic, Saidu o Keidi Bare, pero no podrá contar con Akouokou, Marcos Cuenca y Tachi por lesión, mientras que Bazdar está con su selección. A pesar de todo, aseguró que están mejor de lo que han estado las tres últimas semanas y han recuperado gente, por tanto, están "casi todos disponibles".
Por su parte, el Huesca llega con cambio de entrenador, Jon Pérez 'Bolo', tras el cese el lunes Sergi Guilló, lo que implica un cambio de rumbo en la dirección del equipo depositado ahora en manos de un técnico con experiencia en la categoría para enderezar el rumbo del equipo.
Con la llegada de 'Bolo' será otro equipo distinto en el campo, aunque los jugadores son los mismos, y quienes tendrán que afrontar otra dinámica, ya que se espera que el conjunto oscense reaccione y mejore en la clasificación para salir de la zona peligrosa -aunque no está en descenso la diferencia de puntos es la mínima-.
Mucho tendrán que cambiar los jugadores azulgranas para dar mejor imagen y no cometer los fallos que hasta la fecha tanto les han condenado, y en esto se ha centrado en los cuatro entrenamientos que ha hecho el técnico vasco, insistiendo en hacer las cosas sencillas y no cometer errores de bulto en defensa.
Es difícil pronosticar que tipo de partido planteará el nuevo técnico del Huesca, aunque normalmente en los equipos que ha entrenado anteriormente apostaba por un 4-4-2 en casa y fuera utiliza más el 4-2-3-1.
La alineación también es una incógnita saber si contará con los jugadores más jóvenes, como lo venía haciendo el anterior entrenador, o se basará en los jugadores veteranos, a los que ya dirigió en la Ponferradina, como Sergi Enrich, Oscar Sielva y Dani Ojeda.
El bilbaíno, con pocos días para entrenar, tan sólo ha inculcado en sus jugadores algunas ideas generales, sobre todo el no cometer errores en defensa, y se espera que sea un revulsivo en todos los sentidos, y que, a partir de ahora, mejore el equipo en prestaciones y en la clasificación, a la espera de que en el mercado invernal se refuerce con varios jugadores, aunque para ello habrá que dar salida a otros porque la plantilla es de veintiocho jugadores actualmente.
Real Zaragoza: Adrián Rodríguez o Andrada; Pomares, Gomes, Radovanovic, Aguirregabiria; Francho, Toni Moya, Guti, Sebas Moyano; Pau Sans o Dani Gómez y Soberón.
Huesca: Dani Jiménez; Angel Pérez, Piña, Pulido, Ro; Sielva, Portillo; Kortajarena, Ojeda, Enrich; y Enol.
