En este sentido, el club anulará las entradas y bloqueará los carnés que hayan sido conseguidos o utilizados de manera irregular y se activarán los trámites para sancionar a los responsables de acuerdo con el reglamento interno, que prevé la suspensión de la condición de socio o abonado hasta un máximo de dos años.
El club añade que se reserva el derecho de poner toda esta información a disposición de Mossos d'Esquadra para las pertinentes actuaciones y recuerda a todos los aficionados que se abstengan de comprar entradas "fuera de los canales oficiales".
En el comunicado, el Girona también agradece la colaboración y el compromiso de su afición para mantener "un entorno respetuoso y seguro para todo el mundo".
