Ni David Moyes, ni Louis Van Gaal, José Mourinho, Ole Gunnar Solskjaer, Erik Ten Hag, ni Rúben Amorim han colmado las expectativas, dejando por el camino una serie de títulos menores y una ristra de finiquitos millonarios que provocan que el banquillo del Manchester United sea un lucrativo deseo, pero un caramelo envenenado para la carrera de cualquier entrenador.
Ahora la directiva del United, comandada por un Jim Ratcliffe que no ha cambiado el rumbo del club desde su llegada hace dos años, cuando compró el 27,7 % del equipo y se enrocó en la parcela deportiva, busca un nuevo inquilino.
Los 'Red Devils' se inclinan por hacerse con un técnico interino hasta final de temporada. Los favoritos son Darren Fletcher y Solskjaer. El primero ha ejercido estos meses de asistente de Amorim y conoce el club a la perfección, tras formar parte de la plantilla que conquistó la última Champions, además de que su hijo ya ha debutado con el primer equipo. El segundo estuvo tres años como entrenador, no fue un gran éxito pero tampoco un gran desastre, por lo que se ha ofrecido para ayudar y dirigir a un grupo sin grandes expectativas hasta, al menos, el verano.
Al fin y al cabo, este United no pelea en Europa -no se clasificó por primera vez en una década-, está eliminado de la Copa de la Liga -le eliminó un equipo de Cuarta división- y solo juega por la Premier League, donde aspirar a la Champions no es una quimera, y la FA Cup, que visto lo visto no es imposible de ganar. No hay una gran presión por lograr resultados porque se entiende que el despido de Amorim manda al traste otra temporada, por lo que la prioridad es estabilizar y tratar de agarrar la cuarta o quinta plaza de la liga. Ganar un título es secundario.
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La creación de un nuevo proyecto se aplazaría a verano, cuando no habría tanta prisa por organizar una nueva hoja de ruta y cuando más entrenadores de renombre estarán en el mercado. En estos momentos, los nombres disponibles se restringen a Xavi Hernández, que ya estuvo en la terna de favoritos cuando se despidió a Ten Hag, Gareth Southgate, del gusto de la dirección deportiva del club, y poco más. Pensar en una Zinedine Zidane o Enzo Maresca es inviable.
En verano, sin embargo, habrá más posibilidades, especialmente tras la disputa de la Copa del Mundo, cuando varios entrenadores terminen sus contratos. Si Thomas Tuchel no colma las expectativas de Inglaterra, no renovará, a la vez que Julien Nagelsmann, Lionel Scaloni, Carlo Ancelotti y Andoni Iraola terminan contrato con sus respectivos equipos y selecciones.
Será un casting interesante y la enésima oportunidad para remontar la historia de uno de los clubes más grandes del mundo, al menos en cuanto a sus finanzas, pero que desde la salida de Ferguson hace doce años y medio ha sido incapaz de encontrar el rumbo del éxito. Ya son casi trece años sin ganar una Premier y 18 sin conquistar la Champions. Y los que quedan.
