Dieciséis equipos, distribuidos en cuatro grupos, se lanzan a la conquista de un título que llega con un favorito claro, Portugal, doble campeona vigente, y con una España ansiosa por volver a reinar tras su último éxito en 2016.
El balón empezará a rodar a las 16.00 horas (CET) en Riga con el duelo entre Croacia y Francia, un choque que mide dos trayectorias muy distintas pero igualmente ilusionantes.
Croacia aterriza en esta Eurocopa con la confianza que otorga una clasificación impecable, en la que ganó los seis partidos de su grupo y aventajó en once puntos a sus perseguidores. El equipo balcánico ha dejado atrás una década de frustraciones tras superar por fin la fase de grupos en el Mundial de 2024 y combina experiencia y juventud en su plantilla.
El capitán Franco Jelovčić aporta liderazgo y memoria histórica, mientras que Josip Jurlina simboliza el relevo generacional bajo la batuta de Marinko Mavrović, el técnico que ya supo llevar a Croacia a la final sub-19 en este mismo pabellón. La llamada de última hora de Ivan Jelić para suplir al lesionado Vinko Rozga añade un punto de incertidumbre en la portería.
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Francia, por su parte, sigue escribiendo su propia historia en el fútbol sala continental. Con una sola Eurocopa en su currículo, la selección gala ha dado un salto cualitativo tras alcanzar las semifinales del Mundial de 2024 en su debut.
Pese a la sensible baja de Kévin Ramírez, el conjunto francés llega avalado por una fase de clasificación brillante, en la que firmó 41 goles en seis encuentros, y por la sensación de que ya no es una invitada, sino una candidata real.
La jornada inaugural se cerrará a las 19.00 con el encuentro entre Letonia y Georgia, también en Riga. Para Letonia será un día histórico, ya que debuta en una fase final absoluta, empujada por el entusiasmo del anfitrión y por una preparación intensa que incluyó catorce amistosos en los que derrotó a selecciones consolidadas.
Georgia, en cambio, comparece con la serenidad que da la experiencia reciente, tras alcanzar los cuartos de final en 2022 y regresar ahora con una mezcla equilibrada de veteranos y nuevos talentos. Así arranca una Eurocopa que promete ritmo, goles y noches inolvidables para el fútbol sala europeo.
