El encuentro, que terminó con victoria 3-1 del conjunto londinense, habría registrado cánticos ofensivos por parte de un sector de la afición local en torno al minuto dos del choque, y según la FA, el club galés "no logró garantizar que sus espectadores y/o aficionados no utilizaran palabras o comportamientos inapropiados, ofensivos, abusivos o insultantes", incluyendo referencias a la orientación sexual.
El organismo rector del fútbol inglés ha concedido al Cardiff plazo hasta el martes 24 de febrero para presentar su respuesta formal a la acusación.
En un comunicado, el club galés señaló que los cánticos procedieron de "una minoría de individuos" y subrayó su rechazo a cualquier forma de discriminación.
La entidad aseguró que el comportamiento fue detectado durante el partido y que, tras una comunicación interna, la policía fue desplegada de inmediato en la zona afectada del estadio.
"El club está comprometido con la inclusión y la protección de todos los aficionados que asisten a nuestros partidos", añadió el Cardiff, que también reiteró su apoyo a la actuación de la policía del sur de Gales para identificar y responsabilizar a los implicados y recalcó que "ninguna forma de discriminación es tolerada" y que este tipo de conductas constituyen un delito.
